jueves, noviembre 06, 2008

Ya mero llega el amero

Los siguientes 9 minutos de video están causando sensación entre los internautas de aquí y de allá.

Hal Turner muestra el amero

Este video
—o uno con exactamente el mismo contenido— llegó por vez primera a mi buzón electrónico en la segunda quincena de octubre. A partir de entonces, media docena de usuarios de internet, si no más, han vuelto a mandármelo media docena de veces. Ninguno de estos usuarios conoce a los otros. Todos ellos cuentan con títulos universitarios.

El compa del video, Hal Turner, asegura que, como consecuencia de la crisis económica por la que el planeta atraviesa,
dentro de muy poco tiempo (febrero de 2009 a más tardar) el dólar estadunidense perderá su valor por completo y será reemplazado por una nueva moneda denominada “amero”. El amero, cito a Turner, “reemplazará al dólar estadunidense, al dólar canadiense y al peso mexicano”; vendría a ser un equivalente del euro que circula en la Unión Europea. La deuda de la patria de Hal se ha desbordado; para soportar sus gastos el país debe pedir prestado un 90% de los ahorros del mundo y China posee dos billones y medio de dólares en sus arcas como consecuencia del déficit comercial de Estados Unidos respecto de China. La sustitución es inevitable y los ciudadanos de Norteamérica se verán obligados a recibir de su gobierno, por cada dólar que le entreguen, una cantidad ínfima, digamos 2 centavos. Comprensiblemente, los norteamericanos protestarán, se generarán disturbios en las calles y el gobierno, previendo esta respuesta a sus medidas, está repatriando soldados desde Irak para que contrarresten la furia del pueblo. En preparación de su jugada, el gobierno de la Unión Americana habría trasladado no ha mucho tiempo 800 000 millones de ameros al Banco de Desarrollo de China. Para respaldar sus palabras, Turner sostiene en su mano una moneda —con valor de 20 ameros— y la muestra a la cámara.

El relato es verosímil, la crisis económica muy real y la moneda es mostrada con lujo de detalle; Turner la hace resonar contra una mesa metálica y se detiene en características como su fecha y lugar de acuñación (2007; Denver, Colorado). Ahora bien: esto no basta para hacer verdaderas sus afirmaciones.

La idea de una moneda común para los tres países
“norteamericanos” (Estados Unidos, Canadá y México) fue esbozada desde los primeros años del TLCAN. Un grupo relevante de políticos y académicos cree que la integración económica completa, a la manera europea, es indispensable para que el continente compita con éxito contra Europa y China. El nombre “amero” fue dado a esta moneda hipótetica por el economista Herbert G. Grubel en un libro titulado The case for the amero: The economics and politics of a North American monetary union.

Encontré una grabación del programa En contexto, de Telemundo, donde se analiza la posibilidad del amero de forma mucho más serena que como lo hace Hal Turner. Rubén Luengas entrevista nada más ni nada menos que a Robert Pastor, yerno de Robert Strange McNamara, famoso criminal de guerr...; que diga, famosa personalidad que fungió como secretario de Defensa de los presidentes John F. Kennedy y Lyndon B. Johnson durante la guerra de Vietnam. Pastor asesoró a Jimmy Carter en temas latinoamericanos y sirvió a Bill Clinton como embajador en Panamá. El video contiene fragmentos de una entrevista de Larry King (CNN) a Vicente Fox, quien rehuye hablar de un
“euro americano” (valga la expresión) pero se manifiesta en favor de una integración comercial de “las Américas” que conduciría (“a largo, largo plazo”, conviene Fox) a una moneda común. El video incluye los puntos de vista del analista geopolítico Alfredo Jalife-Rahme.

El amero, ¿ya mero?

Si bien cuentan con sustento verídico, las afirmaciones específicas de Hal Turner son falsas.
Falso el movimiento de 800 000 millones de ameros a China, falso que la sustitución del dólar por el amero vaya a tener lugar en los años más próximos y falso que la repatriación de soldados tenga que ver con estallidos de violencia de gente que se niega a cambiar sus monedas.

La moneda que Turner estrella contra su mesa fue diseñada y confeccionada por el artesano Daniel Carr. Suena a metal, es de metal y rueda, sí, ¿y eso qué? No sirve como unidad de cuenta, carece de valor legal para el intercambio comercial y no está prohibido que el escultor la acuñe si desea promocionar su trabajo. Naveguen por el sitio de Carr y podrán ver fotos y dibujos de la misma moneda que Turner hace chocar contra su mesa (como si el hecho de que la moneda sea metálica probara algo).
El amero de Carr
Viene al caso contar una anécdota (la copio de un comentario que le dejé al ciberamigo Champy). Días antes de las elecciones gringas, me metí al blog de Turner y vi una foto trucada en la que aparecía Barack Obama con cabello afro, bocota de sandía y como si hablara con slang de Nueva Orleans: el estereotipo de lo que un racista asume que es un negro. El autor del post “felicitaba” con ironías a Estados Unidos porque tenían un HNIC, acrónimo de “head nigger in charge”. Le dejé un comentario: “Wow. A racist”. El blog tiene moderación y obviamente mi comment nunca apareció. No tengo pruebas de lo que digo; el post fue eliminado menos de una hora después de que yo escribiera y no me tomé la molestia de conservar una fotografía de la página, así que están en su derecho de no creerme —después de todo, no es más que una anécdota nada importante— pero hay suficientes pruebas en internet de que este cuate es un racista. Y conste que detesto a Obama casi tanto como a Hillary Clinton, John McCain o George Bush II, pero el racismo no va conmigo (mal podría ir conmigo si estoy más prieto que Obama, quien más bien es poquito café con mucha leche). Turner cree en la supremacía de la raza blanca; es antinegro, antijudío, anticomunista, amigo de neonazis, culpa a los inmigrantes por la debacle financiera, etc., etc., etc. ¡Una chulada! El tipo no oculta su ideología; los 5 últimos links son de su blog.

Turner, alguna vez coodinador de la campaña presidencial de Pat Buchanan en el norte de New Jersey, conduce un programa de radio (transmitido en diferentes épocas por diferentes estaciones) donde le da rienda suelta a sus provocaciones racistas. Terminó vetado de la radio estatal, por lo que ha debido enclaustrar su estúpida pasión en internet. Su anterior website fue atacado por unos hackers de tendencia anarquista, el grupo
Anonymous, pero sobrevive su infame blog.

Vayan estos antecedentes del pacato Turner con una respetuosa llamada de atención al profesor Jalife-Rahme
por hacerse eco en una columna reciente de las barrabasadas de Turner. ;)

Y vaya mi reconocimiento al autor del blog Alvrosda, donde encontré la traducción al español del video de Turner... y también los primeros elementos para dudar del cuento del amero.

¿Desea engañar Turner al público?
¿Es un estafador? De algún modo lo es, pues miente; pero no creo que le interese engañar a los demás, me parece que miente sin saber que miente; parece creer que cuanto dice es la pura verdad. Leyendo sus notas, sus teorías, sus tonterías, uno se hace una idea de lo limitado de su pensamiento. Probablemente un bromista compró una de las monedas de Carr (pues están a la venta) y se la regaló a Turner con toda una mitología. Turner está tan chalado que es capaz de comprar litros y litros de helado caliente.

Más allá de lo despreciable de este sujeto, Turner ejerce alguna influencia sobre esos gringos blancos, tristes —white trash les llaman los afortunados— que, cada día más empobrecidos por la dirección económica de su gobierno y marginados de una efectiva participación política, son lanzados contra las masas de inmigrantes en la irracional creencia de que éstos van a robarse los empleos de los norteamericanos.

Les dejo un video en inglés, otro video en inglés y una nota en español del periódico TabascoHoy. Por supuesto, nunca recomendaré que me crean así nada más. Que cada quien haga su propia investigación y ejerza su propio criterio.

El amero de Turner es un fraude. Pero, como podemos ver por lo que está pasando con las bolsas de valores, el dólar de Bush es un fraude mucho mayor.

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Postdata. Hace unas horas
—ya todo el mundo lo sabe— murió un hombre malvado. No me alegro y tampoco lo lamento.

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Otra postdata. E
l monero Hernández somete a consideración del lector neocon que añora un mercado común americano, estas tres nuevas monedas que, inspiradas en el amero, se llamarían respectivamente mero mero, culero y soflamero. Sobra explicar la inspiración de estos nombres; contemplen las efigies y vayan el domingo por su Chamuco.

martes, noviembre 04, 2008

Coahuila: Campañas para diputados transcurren entre multas y bravuconería

Mi artículo de este mes para el periódico Kiosco.

Campañas para diputados transcurren entre multas y bravuconería
Gerardo de Jesús Monroy
erathora@gmail.com

Es un atasco del que las consecuencias deberían haber sido previstas con anticipación. Durante la campaña propagandística anterior a la jornada electoral del domingo 19 de octubre, cuando los ciudadanos de Coahuila emitimos nuestro voto para elegir diputados, los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional inútilmente intercambiaron —como acostumbran desde hace décadas— bravuconadas y amenazas tan cansinas como inútiles. El espectáculo de fanfarronería que montan en cada campaña electoral los dos grandes partidos en Coahuila es inútil, en primer lugar, porque para sus electores estas reyertas no redundan en una competencia real que transmita beneficios reales: sociales, económicos, jurídicos, políticos. Es inútil, además, porque ni siquiera sirve, pragmáticamente, para que la gente salga a votar en defensa de uno u otro partido, o de un tercero; antes bien, la permuta de insultos mantiene a los ciudadanos lejos de las casillas. Pensándolo mejor, ése es seguramente el objetivo que persiguen el PAN y el PRI con sus escupideras: aburrir a la ciudadanía hasta que ésta, decepcionada, abandone incluso el mínimo ejercicio del voto para que la política —la parte de la vida que nos es común a todos— se confirme periódicamente (¡y con nuestro permiso!) como territorio exclusivo de un grupúsculo de farsantes.

Un día antes de las elecciones, el sábado 18 de octubre, Rogelio Carbajal Tejada —casi recién llegado a la secretaría general del PAN para todo el país en sustitución de otro torreonense, Guillermo Anaya Llamas— acusó al gobernador de Coahuila Humberto Moreira Valdés (del PRI) de preparar una elección de Estado en favor del Revolucionario Institucional. Unas horas después, en pleno domingo de comicios, el presidente del PRI estatal, Rubén Moreira (hermano del gobernador), entrevistado tras llevar su voto a la urna, rechazó las imputaciones de Carbajal y contraatacó: si una intervención hubo, ésta se dio por parte del poder ejecutivo nacional —panista, como todos sabemos—, que públicamente llevó a cabo “diversos eventos” (sic) y continuó promoviendo sus actividades pese a la explícita prohibición legal. Rubén Moreira recordó que la transmisión de spots del PAN no fue suspendida a tiempo y que dependencias federales como el Infonavit (Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores) y la Sagarpa (Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación) compraron espacios publicitarios en la prensa local, acción que en un alarde de ironía el hermano del “profe Beto” calificó de “descuido” por parte del gobierno federal.

Presidente panista, denunciado por violar la Constitución

El PRI, de hecho, denunció ante el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) al presidente panista Felipe Calderón por violar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en su artículo 41, base III, apartado C, párrafo 2º, que dice: “Durante el tiempo que comprendan las campañas electorales federales y locales y hasta la conclusión de la respectiva jornada comicial, deberá suspenderse la difusión en los medios de comunicación social de toda propaganda gubernamental, tanto de los poderes federales y estatales, como de los municipios, órganos de gobierno del Distrito Federal, sus delegaciones y cualquier otro ente público. Las únicas excepciones a lo anterior serán las campañas de información de las autoridades electorales, las relativas a servicios educativos y de salud, o las necesarias para la protección civil en casos de emergencia”.

Menos de una semana antes de la elección, coahuilenses beneficiarios de programas sociales federales recibieron cartas personalizadas donde Calderón, con mediano disimulo, promovía de facto a los candidatos de su partido en el siguiente tenor: “sé que eres beneficiario del crédito Fonacot, y por eso quiero ponerte al tanto para que trabajadores como tú...” A continuación, el mandatario resumía algunas de las bondades del IMSS y del ISSSTE (programa Ésta es tu casa, etc.; véase nota de Hilda Fernández Valverde “Acusa PRI que Calderón violó la ley en Coahuila” en la versión on-line de El Universal, 18 de octubre). Ramón Verduzco, representante del PRI ante el consejo general del IEPC, consideró la posibilidad de exigir juicio político contra Calderón.

El erróneo IFE

Aparte de su queja contra el ejecutivo, el PRI acudió ante la Secretaría de la Función Pública para denunciar a diversas dependencias federales —Secretaría de Seguridad Pública, Fondo de Vivienda del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (FOVISSSTE) y la mencionada Sagarpa— por publicitarse en tiempos electorales, y a la Secretaría de Gobernación por tolerar que esto ocurriera. Por último, demandó al árbitro mismo de la contienda, el Instituto Federal Electoral (IFE), que remitió a las empresas radiodifusoras y televisoras los spots de los partidos tan separados como revueltos: por ejemplo, los que promocionaban a los candidatos del IX distrito, con sede en Torreón, fueron transmitidos en Ciudad Acuña; y los de los candidatos del XIV distrito, correspondientes a Frontera, terminaron en Saltillo. Un caos casi cómico.

Durante las primeras semanas de campañas, de acuerdo con un expediente en manos del IEPC, el IFE omitió revisar el comportamiento de alrededor de 30 estaciones de radio, ubicadas en los municipios de Acuña, Allende, Múzquiz, Nava, Nueva Rosita, Parras, Sabinas y Zaragoza, que abarcan los distritos XVII, XVIII, XIX y XX. Tal ineficiencia se explica por haber instalado el IFE tan sólo cuatro sitios de monitoreo (Monclova, Piedras Negras, Saltillo y Torreón) para todo el estado. Con tan sólo los datos de estos sitios el IFE, desde la muy lejana capital del país, verificó el cumplimiento de la pauta. Cualquier estación que no sea escuchada en el centro de verificación es como si no existiera. No es vigilada. Como podemos ver, ciertos funcionarios continúan ejerciendo la arrogancia más o menos típica de las ciudades más o menos grandes: fuera de Torreón y Saltillo, todo es desierto.

Para que el lector de kioSco se haga una idea de la difícil labor que echó sobre su solitaria espalda el IFE, sepa que si nos fijamos nada más en los tres partidos que le dan más votantes a la entidad —PRI, PAN y PRD—, fueron transmitidos 160 000 anuncios. Ahora bien: no se redujo a tres, sino se extendió a nueve el número de partidos concursantes en estos comicios, y a lo largo de todo el proceso se transmitieron 425 831 anuncios a través de 127 canales electrónicos: 91 estaciones de radio y 36 de televisión.

Hasta el 7 de octubre, cuando el pleno del Congreso de Coahuila demandó públicamente al IFE rectificar su desempeño, el órgano electoral había detectado más de 27 errores en la programación de la publicidad y los partidos políticos habían presentado siete quejas relacionadas con el problema. El jefe de la bancada priista, Horacio Del Bosque Dávila, juzgó imposible para el IFE cubrir por sí solo el monitoreo de la publicidad partidista. “Si el IFE —adelantó— no puede con los comicios locales en nuestra entidad, menos podrá con el monitoreo en los 31 estados” (El Universal on-line, 7 de octubre). Sin embargo, desde la reforma electoral es facultad exclusiva del IFE controlar los spots. Hay que destacar que el Congreso coahuilense fue el único en oponerse a la reforma que hoy tiene al IFE atascado.

Medios y miedos

En medio de la campaña, el líder del PRI coahuilense reclamó al PAN por llevar ante el IFE una solicitud para realizar una revisión de los contenidos de los noticiarios y demás programas de radio y televisión donde se hablara del proceso electoral (“Rubén Moreira advierte sobre propuesta del blanquiazul”, nota de Raúl Coronado en el website de Milenio, 2 de octubre). Según Moreira, la nueva legislación electoral desestimula la discusión de temas políticos en los medios; la intención del PAN sería preparar el terreno para una impugnación, previendo su derrota en las urnas (que puntualmente tuvo lugar).

De resultar ciertas las elucubraciones de Moreira, la estrategia del PAN habría apelado, una vez más, al miedo. Recordemos que Felipe Calderón no sería hoy presidente si en su campaña de 2006 no hubiera excitado la respuesta irracional de los mexicanos machacando a toda hora, por todas las vías posibles, con una imagen diabólica —y ridícula— de su adversario, el perredista Andrés Manuel López Obrador.

Hoy el PAN genera el miedo en dirección de un sujeto-objeto distinto; no se enfoca directamente sobre el electorado, sino sobre el vehículo que lo hace llegar al electorado. Un monitoreo mal llevado es una sutil amenaza de una pesada multa a los canales radio y teledifusores, y una reducción de nuestra de por sí muy limitada libertad de expresión.

Multas cuantiosas

Tres empresas dedicadas a la radiocomunicación fueron sancionadas por el IFE con multas cuantiosas; aparentemente, las estaciones de radio pertenecientes a estas empresas incumplieron con las pautas de difusión de spots de partidos políticos.

Las empresas sancionadas fueron Administradora Arcángel S.A. de C.V., filial de Grupo Imagen y concesionaria de XEDE-AM, “La Caliente” (597 290 pesos de multa); Impulsora Radial del Norte S.A. de C.V., concesionaria de XHSG-FM, “Romántica 99.9” (715 644.72 pesos de multa); y Anáhuac Radio S.A., concesionaria de XHPSP-FM (625 558.05 pesos de multa). La primera estación de la lista se oye en Saltillo, las otras dos en Piedras Negras.

Tan desproporcionales resultan estas multas que, de acuerdo con el columnista Mario Gálvez, una de ellas excede más de tres veces el monto de ventas anuales de la estación castigada (“Sanciones draconianas”, columna Politicuentos en La Opinión - Milenio, 16 de octubre).

Para la Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión (CIRT) no hay manera de justificar las sanciones pues la incorrecta difusión de spots —con la parte de culpa que les toca a los concesionarios— fue, como queda explicado en párrafos anteriores, provocada en gran medida por el propio IFE, sobrecargado de trabajo y consiguientemente incapaz de realizar con la necesaria eficacia el monitoreo.

Además, quienes defienden a los inculpados argumentan que la autoridad no les permitió a los representantes de las estaciones aportar pruebas de descargo ni tomó en cuenta la situación financiera de las empresas.

domingo, noviembre 02, 2008

Los Simpson te explican qué va a suceder en las elecciones gringas

Son mejores analistas políticos que Leo Sucker Man y Jorge Castañeda, me cae de a madre.

<a href="http://video.msn.com/video.aspx?vid=5dccc765-fe5a-46a0-9fe9-0399408e1042" target="_new" title="Los Simpson apoyan a Obama">Video: Los Simpson apoyan a Obama</a>
Six votes for President McCain ;)

sábado, noviembre 01, 2008

El diablo cuando creyó ser San Juan

Tienen que verlo. Desde hace mucho más de un año me decía que había que subir este video al blog; por descuido u olvido o por falta de tiempo no lo hice, pero es de esos archivos que deben verse a tiempo porque cuentan con fecha de caducidad. Es muy bien conocido, y muy probable que se hayan encontrado con él antes de mi aviso.

John the Revelator

Yo llamaría a esto una obra de arte. El video es enteramente fan-made, cosa que para mí no resulta de inmediato evidente: el creador, cuyo alias es Violator of the regime (Violador del régimen), niega en su “space” hallarse en modo alguno asociado con Depeche Mode, el grupo que re-interpreta para nuestros tiempos este viejo gospel; las imágenes, sin embargo, ilustran tan maravillosamente la canción que uno diría que el video se produjo antes o al mismo tiempo que iba naciendo la letra. Una vez visto, uno no puede creer que Depeche Mode no haya re-escrito la canción pensando en el tenebroso emperador George Bush II.
George the Revelator

Y es que la letra es otra maravilla. El gospel original, que data por lo menos de los años veinte del siglo pasado (y quién sabe si habría que remontarnos al XIX), festeja, con cristiano temor, a “ese que escribe”, Juan, llamado “el Revelador”: el que tiene revelaciones y las comunica. La ciencia actual considera probable que el apóstol Juan, el evangelista Juan (el escritor del cuarto Evangelio) y el revelador Juan (el escritor del Apocalipsis) hayan sido en la historia tres personas distintas; para la tradición cristiana, sin embargo, se trata en cada caso del mismo hombre, el discípulo más amado de Jesús.

La grabación más antigua de John The Revelator la realizó 'Blind' Willie Johnson en 1930. Salió en la Antología de la música popular norteamericana y aguarda en algún punto de la red mundial a que ustedes la escuchen.

Blind Willie Johnson

John The Revelator obedece a un patrón clásico de
llamada y respuesta, al igual que innumerables piezas de inspiración popular, religiosas lo mismo que profanas. Es posible localizar este patrón tanto en Occidente como en Oriente y, de manera muy característica, en África. El “tipo” musical de llamada y respuesta es sólo una manifestación elaborada de la comunicación humana —y aun animal— que se fundamenta en la interrogación: un individuo de cierta especie zoológica lanza un grito al aire, esperando que otro individuo de la misma especie interprete su llanto de la forma adecuada; que entienda su carencia y su deseo tal vez incluso mejor que él mismo. La grabación de Johnson —una guitarra, una voz ronca de hombre que pregunta, una voz dulce de mujer que contesta— tiene un sabor rural: es un blues gospel todavía no muy lejos de esa parte del folk que produjo al country. Me imagino que con entonaciones semejantes unos esclavos animaban a otros en la recolección de algodón, cincuenta años antes del canto del ciego Willie.

Existen centenas de versiones de John y ni una sola de las que conozco me desagrada. Una de las más destacadas es la del bluesman del Mississippi Eddie James 'Son' House. Creo que si la interpretación de Son House se convirtió en canónica (en ella, más que en la de Willie Johnson, se basan casi todas las otras) se debe a que House —quien en su adolescencia intentó llegar a ser pastor bautista, antes de asesinar a un tipo durante una parranda y pasar 15 años en prisión— le da a la pieza su definición espiritual. Sus cauces vocales son apretados, severos, justos; su interiorización del sentido de las palabras, profunda y religiosa.

Son House en TV (años 60)

Lo que hizo Depeche Mode fue mefistofélico. Tomó una canción de iglesia y la transformó en una crítica a la cristiandad.

Las versiones del blues, aunque muy diferentes entre sí, se apegan a la ortodoxia en sus citas de pasajes bíblicos. La de Blind Johnson por ejemplo:

Oh, why me, thousands cried holy,
Bound for some, Son of our God,
Daughter of Zion, Judah the Lion,
He redeemeth and bought us with his blood.

La de Son House:

You know God walked down in the cool of the day,
Called Adam by his name,
But he refused to answer
Because he's naked and ashamed.

John, en la narración “depechiana” del álbum Playing the angel (2005), es un farsante que se encumbra gracias a “un elevador”; no posee “el libro de los siete sellos”, sino un libro de siete mentiras “multiplicadas por siete”; les robó su Dios a los judíos y a los musulmanes y ahora reclama este Dios como objeto suyo de uso exclusivo.

John the Revelator,
put him in an elevator,

take him up to the highest high.

Take him up to the top

where the mountains stop:

let him tell his book of lies.


John the Revelator,

he's a smooth operator,

it's time to cut him down the size.

Take him by the hand,

put him on the stand:

let us hear his alibis.


By claiming a God

as his holy right,

he's stealing a God

from the israelites,

he's stealing a God

from the muslims too:

there is only one God

through and through.


Seven lies

multiplied by seven

multiplied by seven again.

Seven angels

with seven trumpets:

send them home on the morning train.


Well, who's that shouting?

John the Revelator!

All he ever gives us is pain.

Well, who's that shouting?

John the Revelator!

He should bow his head in shame.


By and by...


Es tan distinto del lamento devoto de Blind Johnson que la composición debería ser acreditada únicamente a Depeche Mode. Está inspirada en un blues religioso de los años 20 pero es un producto nuevo y agresivo, expelido del arruinado nacimiento del tercer milenio.

Este tipo, Violator of the regime (simpático nombre que acaso tenga algo que ver con el disco de los Mode de 1990, donde venía Personal Jesus), muy agudo, incorpora la letra del grupo inglés al hodierno contexto de la destrucción de Irak y Afganistán a manos (garras) de las tropas imperiales. El video se toma en serio las amenazas de Bush a Irán y Venezuela;
alude a los atentados del 11 de septiembre de 2001, con los cuales se justificó esta bárbara guerra contra el Islam (atentados que, con seguridad casi completa, formaron parte de un proyecto diseñado por el Estado norteamericano); y, en un proceso inverso a la sublimación, St. John, en el video, pasa a ser Little George Jr., quien resucitó para nuestros tiempos la peor etapa de la historia de la cristiandad. Recuerden que “el tejano favorito del mundo” —para reciclar la estúpida expresión de León Krauze— se percibe a sí mismo como un nuevo caballero cruzado, un defensor de los valores occidentales y cristianos, un guardián de la civilización. Una tontería, pero una tontería defendida, en su momento, por un alto porcentaje de la población norteamericana; y aunque se trate del presidente más ignorante y torpe en la historia de Estados Unidos —plagada de presidentes torpes e ignorantes—, Bush II no hace sino trasladar a la sucia arena política el discurso académico, pulcro y cultivado, por demás judeo-cristiano y occidental, de “sabios” de la talla de Bernard Lewis. El papel de vanguardia militar de la cultura occidental ha sido codiciado por los norteamericanos desde la fundación del país, sobre todo por las élites financieras que controlan a los dos únicos partidos políticos que desde hace un siglo contienden, de hecho, en las elecciones presidenciales. Por esto, las desgracias no acabarán para el planeta con el fin del reinado de Jorge el Revelador. John McCain, Barack Obama, Hillary Clinton, independientemente de sus anhelos o de cómo se miren a sí mismos, son presas en la misma telaraña en que han caído sus vasallos. Ése es el legado interminable del César George Bush II.

It's time to cut him down the size. Pero el odioso asesino que encabezó este sangriento periodo de la vida americana es apenas una porción mínima del mal. Las raíces del mal son económicas e ideológicas, mucho más difíciles de arrancar que la cabeza de Bush.

Como nota curiosa e irrelevante, Blind Johnson menciona en su interpretación un “bush”; un matorral o arbusto, en inglés:

Well, Moses to Moses, watchin' the flock,
Saw the bush where they had to stop.
God told Moses, “pull off your shoes
Out of the flock, well you I choose”.

Los “créditos actorales” —no lo he dicho— de la obra del Violator incluyen, además de George W. Bush, a Karl Rove, Donald Rumsfeld y en el papel de “Barney” a Tony Blair. “Detrás de cámaras” se acredita a Dick Cheney. El video está disponible para su descarga en http://www.filefactory.com/file/9d8b6e. Más información en http://www.youtube.com/user/violatoroftheregime.

Vayan al sitio donde se promueve el juicio político a George W. Bush: http://www.impeachbush.org.

Hoy y mañana, en México, son fechas tenebrosas: celebraciones de los muertos.

sábado, octubre 18, 2008

El imperio del eco

Puede parecer un acto de arrogancia decir que vivimos en el peor de los mundos posibles, pero eso es lo que creo. Y no creo estar exagerando ni mintiendo. Nuestra historia se ha escrito con páginas de esclavitud, de guerra interminable; una tribu oprimida por Egipto o por Roma, un indígena de la Conquista, un minero inglés del siglo XIX, si nos vieran no dirían que estamos en condiciones peores que las suyas. Pero el dolor de los que no sufrían —quiero decir el dolor de los que sólo miran al que vive el dolor, la clase intelectual, los periodistas, los profesores, los filósofos— era más incisivo y fructificaba en reflexiones más serias y más ricas. Su ingenuidad, cuando la había, era inconsciente y genuina. Ahora todos somos como un gigante viejo que no ha aprendido nada. Dejamos de ser ingenuos, y esto debería ser un logro, un costoso logro; pero las proposiciones que se escuchan no difieren gran cosa unas de otras. Es, como alguno ha notado, el imperio del pensamiento único, que también podríamos llamar el imperio del eco. A pesar de la velocidad y de la omnipresencia de los medios de comunicación, hay ahora mismo —en Asia, en África, en tu calle— genocidios de los que no sabemos nada. Y en este mundo, que es también el imperio de la imagen, lo que no sale en “la tele” no existe. Y aunque viéramos lo que no vemos, aunque supiéramos que existe la muerte, ¿con qué respuesta le contestaríamos? Intelectualmente estamos desarmados. Espiritualmente estamos desamparados. Por eso el arte de hoy no vale nada. Es un arte contento. Terminó por formar parte de la industria del entretenimiento. Hace cien años justos, cien exactamente, la respuesta al dolor y a la muerte era arriesgada, atrevida. La humanidad se exponía a jalar hacia esta tierra otra tierra mejor. Cuando decía “libertad”, “igualdad”, “fraternidad”, quería decir “libertad”, “igualdad”, “fraternidad”. La boca decía lo que quería decir. El alma conocía las voces de la boca. En nuestros días no soñamos con libertad, sino con un sucedáneo de la libertad, ese franco timo (valga el oxímoron) que apodan “libertad de mercado”, una coartada para consagrar el triunfo del más fuerte. La igualdad ni siquiera se plantea ni la echamos en falta y ni siquiera hemos fabricado sucedáneos. Tal vez el sucedáneo sea esa mentirosa “igualdad ante la ley” que en nuestro país mantiene las cárceles llenas de pobres y en Estados Unidos llenas de mujeres y hombres de raza negra. El último deseo, el de fraternidad, no tiene por qué cumplirse cuando los otros dos no importan. Sólo realizan la fraternidad seres libres e iguales. Un millonario que le da unas palmadas en la espalda al obrero al que explota no desea fraternidad, simplemente expresa la satisfacción de establecer a través suyo —bajo el consentimiento del otro— un status quo (en buen mexicano: un “estate quieto”) de injusticia y dependencia.

Esto es el nuevo siglo y es el nuevo milenio: la satanización de todo lo que perturbe al imperio del pensamiento único. Ahí comienzan el temor al mestizaje y el odio a la figura del inmigrante, porque el mestizaje y el inmigrante rompen las aguas calmas, contrarrestan lo único, invaden de otredad. En una línea paralela, los perros de la ley transforman virtualmente en delincuente a todo aquél que se atreva a exigir una libertad y una igualdad auténticas; podemos decir que así como —aun sin proponérselo— el inmigrante es un rebelde (porque las leyes no toleran sus actos), de cierto modo, en un espejo, el rebelde es un inmigrante, porque no está contento aquí, porque espera encontrar otra tierra más allá de esta tierra, a la manera mosaica. Escribí “más allá...” pero lo que perturba a los mantenedores del status quo es que los rebeldes quieren ver ese “más allá...” aquí, precisamente aquí.

L
os años transcurridos del 2001 al 2008 —los años del César George Bush II— han bastado para imprimir en nuestra imaginación (ya paupérrima después de décadas de pan y circo, Hollywood y TV) un estereotipo del musulmán, el ruso y el guerrillero latinoamericano como villanos. Hasta individuos no violentos —y en el fondo muy tibios— como Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa o Andrés Manuel López Obrador se han vuelto, por obra y gracia de la propaganda, casi jinetes del apocalipsis. Una vez impresos en el corazón de su pueblo tales estereotipos, resultó más sencillo para el César americano acabar con Irak.

Irak: el punto donde inicia la civilización. Esto sí tiene algo de apocalipsis. La invasión a Irak es mi razón más fuerte para creer que el mundo en que vivo es el peor de los mundos construidos y destruidos por la historia.

Lo más cruel es que invadieron el paraje donde nació la civilización... ¡en nombre de una supuesta
“defensa de la civilización”! ¿Se acuerdan de las arengas anti-musulmanas de Samuel Huntington, Bernard Lewis, Oriana Fallaci y sus centenares de repetidores en la “intelectualidad” de todos los idiomas? En México también los tuvimos; iban del fingido tono “grave” de Enrique Krauze a la socarronería de su hijo León y llegaban a las bobadas del dibujante Paco Calderón. Todos ellos justificaron la aventura bushiana en Irak y no se han detenido para perpetuar la tergiversación de lo musulmán y de lo árabe.

Miles de piezas del rompecabezas arqueológico aún sin descifrar que podrían habernos hablado de Sumeria, de Asiria, de Babilonia, del nacimiento de la cultura, la poesía, la técnica y la religión
se perdieron en lo oscuro de la nada y no volveremos a verlas.

En nadie cabe ya una duda sobre la certeza de las escasas voces divergentes de 2003 (descalificadas por
“anti-americanismo” y hasta por ¡“apoyar a Saddam”!). Los Estados Unidos no pretendían defender ninguna “civilización occidental” (suponiendo que exista una cosa digna de ese nombre). Nunca estuvieron preocupados por resguardar los largos caminos de la historia. Desde antes de la invasión su único objetivo tenía que ver con el presente de corto plazo: el petróleo.

Los súbditos estadunidenses han debido
tocar fondo antes de pedir que los rija un César cuya extracción sea diferente a la de la derecha ultra-conservadora que los ha gobernado la última década. Al fraude de Bush le sucederá la patraña de Obama.

Aunque quien toca fondo no es Estados Unidos, sino el mundo, y más duramente Irak. Unos 4000 soldados norteamericanos han caído en combate, pero tal vez un millón de civiles irakíes han muerto. ¿De dónde viene esta grosería de recordar sólo las bajas del invasor y
desaparecer de nuestra vista las muertes ocurridas en el seno del pueblo agredido? Viene de Vietnam. Se puede perder una guerra en el tereno físico y ganarla en el espacio virtual. Ésta es la principal lección que aprendieron los norteamericanos al evaluar su experiencia vietnamita.

A esa lección se debe que muchos ciudadanos en Estados Unidos crean que la de Afganistán fue una invasión menos problemática que la de Irak... ¿Notan que para los medios de (dizque) comunicación sólo Irak está en guerra y raramente mencionan a Afganistán? Pero en Afganistán
—algún historiador honesto hizo la observación en 2001— nunca han triunfado los conquistadores. ¿Por qué iba a triunfar el pequeño Bush donde fue derrotado Alejandro Magno?

Recuerdo las torpes líneas de David Rieff, quien reducía todo a
“frías matemáticas” (enero de 2002). Estados Unidos debería ganar porque cuenta con la superioridad tecnológica; y según ciertos columnistas, también con la superioridad moral. La historia dispuso otro desenlace. El jefe de las fuerzas armadas gringas en Afganistán, almirante Michael G. Mullen, declaró (artículo del 17 de octubre de 2008) que la situación “no tiene visos de mejorar y que las tendencias observadas indican que, con toda probabilidad, empeorará a lo largo del año próximo”. El máximo líder del Talibán, mulá Omar (¿lo recuerdan?, alto, parche en un ojo, amigo de Bin Laden), ofrece garantías de seguridad a Estados Unidos si éste se retira (nota del 1 de octubre): “los estadunidenses han sido incapaces de prever su derrota y ahora reciben cada día los cadáveres de sus soldados”. Otra vez dicho en buen mexicano (norteño, o tal vez jalisciense): Omar se pone en un plan de “no estoy pa pedirlas fiadas, estoy pa regalar”. Hay una matemática que trabaja con números reales y otra que trabaja con números imaginarios. ¿Con qué clase de números creen que trabaja David Rieff?

Desde luego no se trata sólo de torpeza, o de que a Rieff le falte información, o de que a los escritores de derecha les complazca autoengañarse, ni de la humana incapacidad de prever el futuro (Rieff refiere al principio de su artículo que
“un filósofo romano señaló alguna vez que no entendía cómo era posible que dos adivinadores se encontraran en la calle sin que se echaran a reír”; advierto que si alguien se topa con Rieff, podría morir de risa). Apenas sí se trata de esto que he enumerado; la intención subyacente a un texto como el de Rieff —y otros publicados en aquel momento— es la de desmoralizar, sosteniendo una imagen de Estados Unidos como potencia irreductible, imposible de vencer en ningún terreno, mucho menos en el militar. En el Afganistán real, lo más probable es que las fuerzas norteamericanas se vean obligadas a entablar acuerdos para que, al menos parcialmente, recupere su poder... el Talibán. Y estaríamos de nuevo en el punto de partida.

Pero nunca se vuelve al punto de partida. Siempre se llega a un sitio mucho peor que aquél que alguna vez dejamos.

miércoles, octubre 15, 2008

Definición

un político es un culo
en el que se ha sentado todo el mundo excepto un hombre

* * *

Y no lo digo (sólo) yo. Es un poema de e. e. cummings, el décimo (X) de la parte novena (IX) del libro 1x1 (One times one, 1944): “a politician is an arse upon/ which everyone has sat except a man”.

martes, octubre 14, 2008

De Sabina para mi vecina

A dos días del aniversario del descubrimiento de América...

¡
¡FELIZ CUMPLEAÑOS, DIANA AMÉRICA!! :D
La partitura la tomé de aquí, por si te interesa.

Mi vecina se encuentra de visita en Alemania. Lleva varias semanas allá y se quedará todavía varias semanas más... Supongo que pronto conocerá España y otros lugares a los que siempre ha querido ir. Ya no es mi vecina de cuarto, pero sigue siendo mi vecina de mundo.

E
n lo que vuelve a México (si es que vuelve, porque ¿quién desea volver de la bellísima Europa, amante terrenal de Zeus?), en lo que vuelve a México, repito, para que yo le dé físicamente su regalo (que seguramente consistirá en un garbanzo o una habichuela, porque mi economía no da para más), te ofrezco este regalo virtual, hermanita. Mi mamá y yo te queremos mucho y te mandamos miles de abrazos. Deberías vernos, parece que estamos nadando en el aire (por el movimiento de los brazos).
Extraño como un pato en el Manzanares,
torpe como un suicida sin vocación,
absurdo como un belga por Soleares,
vacío como una isla sin Robinsón.

Oscuro como un túnel sin tren expreso,
negro como los ángeles de Machín,
febril como la carta de amor de un preso:
así estoy yo, así estoy yo sin ti.

Perdido como un quinto en día de permiso,
como un santo sin paraíso,
como el ojo del maniquí.

Huraño como un dandy con lamparones,
como un barco sin polizones:
así estoy yo sin ti.

Más triste que un torero
al otro lado del telón de acero:
así estoy yo, así estoy yo, así estoy yo sin ti.

Vencido como un viejo que pierde al tute,
lascivo como el beso del coronel,
furtivo como el Lute cuando era el Lute,
inquieto como un párroco en un burdel.

Errante como un taxi por el desierto,
quemado como el cielo de Chernovil,
solo como un poeta en el aeropuerto:
así estoy yo, así estoy yo sin ti.

Inútil como un sello por triplicado,
como el semen de los ahorcados,
como el libro del porvenir.

Violento como un niño sin cumpleaños,
como el perfume del desengaño:
así estoy yo sin ti.

M
ás triste que un torero
al otro lado del telón de acero:
así estoy yo, así estoy yo, así estoy yo sin ti
.

Amargo como el vino del exiliado,
como el domingo del jubilado,
como una boda por lo civil.

Macabro como el vientre de los misiles,
como un pájaro en un desfile:
así estoy yo sin ti.

M
ás triste que un torero
al otro lado del telón de acero:
así estoy yo, así estoy yo, así estoy yo sin ti
.

Ahora, yo sé que esta canción no es precisamente lo que uno acostumbra cantar en una fiesta de cumpleaños. Pero cuando la que cumple años no está...

Han de saber que mi vecina era la fan #1 de Joaquín Sabina en México (ahora
es la fan #1 de Joaquín Sabina en Alemania). A mí... bueno, me gustan los primeros discos del tipo. Otro día hablaremos de él. Pero Hotel, dulce hotel es un buen disco y la letra de esta canción no está nada mal.

Y que no te preocupes, sigo cuidando como si fueran niños a tu perro, tu gato, tu tortuga y tu pájaro. :)

sábado, octubre 11, 2008

La Guerra Fría, recalentada

Mi artículo de este mes para el periódico Kiosco.

La Guerra Fría, recalentada
Gerardo de Jesús Monroy
erathora@gmail.com

Sólo dos líderes rusos de los últimos tiempos son estimados sin melindres por los medios de comunicación occidentales: el bien portado Mijail Gorbachov y el bebedor social Boris Yeltsin. Se les galardonó con flores, canciones, homenajes, artículos elogiosos en revistas, grados honoris causa... ¡hasta con un premio Nobel! Ambos se encargaron de desmantelar la Unión Soviética; ¿cómo no iban a adorarlos en Europa y América? Por el contrario, las referencias acerca de Vladimir Putin, sucesor de Yeltsin en la presidencia de Rusia y actual primer ministro del país, bosquejan a un individuo hermético, sorpresivo y por ello nada confiable, decepcionante porque no es el demócrata con quien el mundo civilizado anhelaría hacer tratos, sino otro autócrata absoluto en la fila de déspotas orientales que va de Iván IV Vassilievich a Iosif Vissarianovich Djugashvili.

En fecha tan temprana como 1992, la población de Osetia del Sur manifestó en un referendo su ánimo de independizarse de Georgia pero ésta, de la cual formalmente Osetia del Sur sigue siendo parte, se niega a reconocerla como una entidad distinta. A lo largo de 16 años y medio, entre Georgia y Osetia se han sucedido conflictos armados, reconciliaciones forzadas, intentos de diálogo; la tensión entre ambas repúblicas no ha podido ser aligerada de manera permanente. Tras la cumbre de abril del año en curso, la OTAN se mostró conforme con la eventual admisión de Ucrania y Georgia dentro de su coalición; de sumarse las dos ex-repúblicas soviéticas a la OTAN, la seguridad nacional de Rusia quedaría en riesgo, por lo que Putin empezó a acercarse a los independentistas de Osetia del Sur y de Abjasia. La noche del 7 de agosto, el ejército georgiano se introduce por tierra y aire en Tsjinvali, capital oseta. Rusia y Osetia responden al ataque. Al día 15 se estimaban decenas de rusos muertos, cientos de georgianos y mucho más de mil osetas.

Tsjinvali ha sido devastada; y no obstante haber sido el pueblo oseta el peor afectado en esta intensa guerra de diez días, Occidente, a través de su radio, a través de su prensa y su televisión, pretende engañarse a sí mismo haciéndonos creer que el enorme Goliat, el oso ruso, emprendió una inmoral y desmedida agresión contra el indefenso David georgiano. Los nombres de Rusia y Georgia ensombrecen la castigada figura de Osetia. Tal vez por eso tú también, lector hipócrita a pesar de ti mismo, crees y dices y repites los viejos clichés anti-rusos: que en el país gigante nunca dejaron de mandar los zares; que Stalin era un zar; que Stalin le da al mundo lo mismo que da Hitler. A partir de semejantes premisas irracionales, el subsecuente paso irracional es afirmar que los líderes rusos de hoy día, Putin y el presidente Dmitri Medvedev, son zares, son Stalin y son Hitler.

Detalles no muy importantes

Este paso ha sido dado por Robert Kagan, ex-analista de asuntos internacionales para el ex-presidente de Estados Unidos Ronald Reagan. Kagan publicó el lunes 11 de agosto en su columna del Washington Post un artículo (“Putin makes his move”) que comienza con esta sorprendente declaración: “Los detalles de quién provocó que se adelantara la guerra de Rusia contra Georgia no son muy importantes. ¿Recuerda usted los detalles precisos de la Crisis de los Sudetes, antes de la Segunda Guerra Mundial, que causó la invasión a Checoslovaquia por parte de la Alemania nazi? Por supuesto que no, porque esos dilemas morales se recuerdan como una tragedia pequeña dentro de un drama mayor”. Estoy citando la versión en castellano del artículo (“Putin hace su jugada”) aparecida el 13 del mismo mes en el periódico mexicano Excélsior.

Para Kagan —un pensador cuyo ascendiente ha reconocido John McCain, candidato republicano a la presidencia norteamericana—, los antecedentes del conflicto caucásico no son relevantes. Equipara a la Rusia de hoy con la Alemania de ayer; si los lectores de Excélsior y del Washington Post no experimentan ningún sobresalto, se debe a que un sinfín de periodistas e historiadores nos han ido preparando durante las últimas décadas para asimilar sin resistencia las comparaciones entre el socialismo ruso y el fascismo alemán.

“La Rusia ‘federal’ de Putin ha sido zarista y soviética, es decir, totalmente contraria a la aparición independiente de las repúblicas ex-soviéticas”, escribe en El Universal el martes 12 (“Georgia, un nuevo volcán para Putin”) el profesor de la UNAM Juan María Alponte. Para Alponte, la política de George Bush II en el Cáucaso es “de contención” (“Sarkozy y la ONU buscan la paz en Georgia”, El Universal, 15 de agosto), “toda la política exterior de Putin ha consistido en someter las ex-repúblicas separadas al centralismo de Moscú” (“Rusia: la explosión de las ex-‘repúblicas’”, 1 de agosto) y otra vez: “Moscú impone la doctrina de los zares y la de la ex-URSS” (“Georgia, un nuevo volcán...”). En el número 387 (17 de agosto) del semanario Vértigo (“Georgia: otra vez ante los imperios”), Alponte repite “que Stalin, Lenin y Putin no aceptaron nunca la modificación de las fronteras históricas del Imperio Zarista como fronteras de la nación”.

Pese a ostentarse como historiador, Alponte no explica que, en el siglo XIX, osetas y georgianos se sometieron al imperio ruso buscando protegerse del imperio turco. Además, la reiterada comparación entre Putin y los bolcheviques es extravagante, pues las fronteras que defiende Alponte cuando critica a Putin fueron trazadas por ¡Stalin! A Alponte no le interesa ni el Lenin ni el Stalin de la realidad; para él Lenin y Stalin no son personas, sino fetiches de los que se sirve para avalar la política de Bush II contra Rusia; “de contención”, sí, por supuesto. Hay que hablar mal de Rusia hasta cuando el tema no es Rusia; consúltese “La dura cuesta hasta los votos de noviembre” (Vértigo 390, 7 de septiembre), donde el invariable Alponte arremete contra Putin en un artículo destinado en principio a analizar la contienda presidencial estadunidense.

Ciego con el presente como con el pasado, Alponte no dice que la Georgia davidiana enfrentada al Goliat ruso tiene detrás de ella otro Goliat mayor que es su sostén. Las armas norteamericanas apuntalan a Georgia. Los medios de comunicación minimizan u omiten la participación de Estados Unidos en el conflicto, la asimilan a la “ayuda humanitaria” que Bush jura que enviará al Cáucaso y aun llegan a apoyar a Norteamérica como “fuerza estabilizadora”. Los mandos militares georgianos han sido instruidos por efectivos estadunidenses, pero este “detalle” (Kagan dixit) “no es muy importante”. Georgia destina 70% de su presupuesto a comprar armamento y, después de Estados Unidos y Gran Bretaña, es la nación que más tropas ha enviado a Irak: otro “detalle no muy importante”. Tampoco parece “importante” que Mijail Saajashvili —el presidente georgiano— haya violado la tregua que tradicionalmente supone la celebración de los juegos olímpicos para, con Medvedev y Putin en Beijing, ordenar el ataque contra Tsjinvali.

El 14 de agosto, Ralph Peters, teniente coronel del Ejército de Estados Unidos, publicó en su columna del New York Post un texto (“A Czar is born”) donde, después de insultar al pueblo ruso con juegos de palabras (“the Russians are alcohol-sodden bar barians”), vuelve a la amañada comparación entre la dirigencia rusa actual y la del pasado: “ni un solo líder del mundo libre que se desempeñe hoy en el cargo puede medirse con el zar Vladimir el Grande”, “Sarko creyó ejercer un gran prestigio como estadista, pero Putin no lo vio más que como un ‘tonto útil’ (en jerga leninista)”. Sarko es el apodo con que Peters desprecia a Nicolas Sarkozy, presidente de Francia y mediador en el conflicto. El zar Vladimir es, obviamente, Putin: un zar leninista; al fin y al cabo, ¿qué tanto vale la congruencia histórica? En público, de acuerdo con un reporte de Daniel Luban, Peters ha comparado a Putin no sólo con Stalin sino con Hitler: “nos enfrentamos al resurgimiento de una gran potencia con ambiciones imperialistas megalomaníacas, dirigida por el líder más eficaz del mundo actual. Encuentro una terrible reminiscencia con los años 30” (“Neoconservadores de EEUU comparan a Putin con Hitler”, portal electrónico Inter Press Service, 14 de agosto).

Un cada día más vergonzoso Carlos Fuentes escribe en el periódico argentino La Nación (6 de septiembre): “Putin llegó con la clara intención de restaurar el poder de la Gran Moscovia. Él es heredero de Iván el Terrible, de Pedro el Grande y del terrible, aunque no grande, Stalin”. Es sin duda sombrío que quien fuera un gran novelista repita falsedades sin imaginación, pero en esta muerte decidió Carlos Fuentes que desembocara su vejez.

Osetia en la tele gringa

Shepard Smith, conductor del noticiario Fox News en Estados Unidos, entrevistó el 13 de agosto a dos norteamericanas de ascendencia oseta: Amanda Kokoeva, de 12 años, y su tía Laura Tedeeva-Korewiski, quienes se encontraban visitando a sus parientes en Osetia del Sur cuando comenzaron los bombardeos. La entrevista discurre amablemente hasta que la niña les da las gracias a los soldados rusos que la rescataron y recuerda que los ataques contra los civiles provenían de Georgia. La tía menciona el nombre del culpable de la guerra: Mijail Saajashvili. Smith interrumpe a la mujer y anuncia un corte comercial. Laura suspira: “sé que no quieres escuchar esto...” Al volver del corte, Laura intenta desarrollar su juicio: no el pueblo de Georgia, sino el presidente Saajashvili es el culpable. “Debe de renunciar”, dice. Smith la interrumpe por última vez: “eso es lo que quisieran los rusos”. La entrevista finaliza. No duró más de tres minutos.

martes, octubre 07, 2008

Para una gaviota

En marzo se cumplieron 40 años de la publicación del primer disco de Joni Mitchell. Las ediciones recientes incluyen, como debe ser, el título en primer plano; pero en la primera edición, de 1968, no se incorporó el título a la portada por un error del departamento de publicidad de Reprise Records. Debido a tal error, el disco es conocido tanto con el nombre de Song to a seagull como con el nombre de la autora, simplemente.

Joni Mitchell se llama, en realidad, Roberta Joan Anderson. Nació el 7 de noviembre de 1943 en Alberta, Canadá. H
a desarrollado una de las carreras más significativas en el ámbito del pop y en la canción folk o de protesta, donde hay figuras tan importantes como las de Joan Baez, Judy Collins, Bob Dylan o The Band. Además (cosa rara para una folk singer) se ha introducido con éxito —quiero decir con éxito artístico y no sólo comercial— en el difícil terreno del jazz; trabajó al lado de Wayne Shorter, Jaco Pastorius y Pat Metheny; homenajeó a Charles Mingus y hace un año Herbie Hancock la homenajeó a ella en River: The Joni letters. Los escuchas más jóvenes pueden percibir la influencia del estilo de Joni en vocalistas interesantes como Tori Amos y Fiona Apple. Joni es también artista plástica; las portadas de casi todos sus discos (también la de Song to a seagull) han sido diseñadas por ella, quien ha llegado a precisar en diferentes entrevistas que la pintura es su vocación original: “soy una pintora desviada de su camino por las circunstancias”.
Table, Laurel Canyon I. Marcador sobre papel, 1969.

Table, Laurel Canyon II. Marcador sobre papel, 1969.

Las piezas de Song to a seagull fueron escritas durante días muy difíciles; su matrimonio con Chuck Mitchell —un cantante de folk de quien conservó el apellido— había terminado y ella, sumida en la pobreza, cedió en adopción a su hija Kelly (hoy Kilauren Gibb). El padre era un antiguo novio de la escuela. Joni no volvió a casarse ni a tener hijos.

Si bien Joni, antes ya de realizar su primera grabación como cantante, había escrito piezas que resultaron exitosas para otros intérpretes (Eastern rain para Fairport Convention, The circle game y Urge for going para Tom Rush, Chelsea morning y Both sides now para Judy Collins), prefirió no hacer versiones de ninguno de estos temas en su disco debut.

Cada lado del LP es una parte autosuficiente, aunque ligada a la otra; un “movimiento”, diría un compositor sinfónico: la mitad de una obra elaborada como una totalidad conceptual. I came to the city es la Parte I de la obra (el lado 1 del LP) y Out of the city and down to the seaside la Parte II (el lado 2). El tema que le da unidad al álbum es la ciudad, la ciudad con sus multitudes, sus soledades, sus tinieblas y sus historias infinitas de amor y desamor; en esto me recuerda, aunque sea de lejos, a En esta ciudad, tal vez la grabación más conocida de Cecilia Toussaint, un álbum conceptual dedicado a la Ciudad de México. Pero otro tema acompaña como una línea paralela al anterior: es el sentimiento ansioso de abandonar la ciudad, uno de los anhelos típicos de la era hippie.

Joni, una de esas compositoras —no tan abundantes como podría parecer a primera vista— preocupadas tanto por la música como por la letra de sus canciones, dedicó el disco a: “Mr. Kratzman, quien me enseñó a amar las palabras”. Mr. Kratzman, de quien Joni no recuerda el primer nombre, era un australiano, su profesor de Inglés cuando ella tenía entre 11 y 12 años. Fue la persona que la animó a escribir.

El primer video incluye dos canciones, Marcie y Nathan La Franeer, interpretadas en vivo en el festival del río Mississippi en Edwardsville, Illinois, el 7 de julio de 1969. El
segundo es Sisotowbell Lane (Sisotowbell es un acrónimo que viene, según Mitchell, de “Somehow, in spite of trouble, ours will be ever lasting love”: “De algún modo, a pesar de los problemas, nuestro amor será siempre duradero”). El tercero contiene el tema que le da título al disco: Canto para una gaviota.

Nota: también he actualizado mi otro blog, con una entrada sobre el muchacho que le gritó sus verdades al espurio. Clic aquí.



Marcie y Nathan La Franeer


Sisotowbell Lane


Song to a seagull