miércoles, marzo 22, 2017

Desenlace (Derek Walcott)

DESENLACE
Derek Walcott

Yo vivo solo
al borde del agua sin esposa ni hijos.
He girado en torno a muchas posibilidades
para llegar a lo siguiente:

una pequeña casa a la orilla de un agua gris,
con las ventanas siempre abiertas
hacia el mar añejo. No elegimos estas cosas.

Mas somos lo que hemos hecho.
Sufrimos, los años pasan,
dejamos caer el peso pero no nuestra necesidad

de cargar con algo. El amor es una piedra
que se asentó en el fondo del mar
bajo el agua gris. Ahora, ya no le pido nada

a la poesía sino buenos sentimientos,
ni misericordia, ni fama, ni curación. Mujer silenciosa,
podemos sentarnos a mirar las aguas grises,

y en una vida inundada
por la mediocridad y la basura
vivir al modo de las rocas.

Voy a olvidar la sensibilidad,
olvidaré mi talento. Eso será más grande
y más difícil que lo que pasa por ser la vida.

(Traducción de Verónica Zondek en: Derek Walcott, Poemas, 1993.)

Winding up (Derek Walcott)

WINDING UP
Derek Walcott

I live on the water,
alone. Without wife and children,
I have circled every possibility
to come to this:

a low house by grey water,
with windows always open
to the stale sea. We do not choose such things,

but we are what we have made.
We suffer, the years pass,
we shed freight but not our need

for encumbrances. Love is a stone
that settled on the sea-bed
under grey water. Now, I require nothing

from poetry but true feeling,
no pity, no fame, no healing. Silent wife,
we can sit watching grey water,

and in a life awash
with mediocrity and trash
live rock-like.

I shall unlearn feeling,
unlearn my gift. That is greater
and harder than what passes there for life.

(Collected poems, 1986.)

miércoles, diciembre 07, 2016

La vida (Marcos Ana)

LA VIDA
Marcos Ana

¿La vida?

Decidme cómo es un árbol.
Decidme el canto de un río
cuando se cubre de pájaros.

Habladme del mar. Habladme
del olor ancho del campo.
De las estrellas. Del aire.

Recitadme un horizonte
sin cerradura y sin llaves,
como la choza de un pobre.

Decidme cómo es el beso
de una mujer. Dadme el nombre
del amor: no lo recuerdo.

¿Aún las noches se perfuman
de enamorados con tiemblos
de pasión bajo la luna?

¿O sólo queda esta fosa,
la luz de una cerradura
y la canción de mis losas?

Veintidós años... Ya olvido
la dimensión de las cosas,
su color, su aroma... Escribo
a tientas el mar, el campo...
Digo bosque y he perdido
la geometría de un árbol.

Hablo por hablar de asuntos
que los años me borraron.

(No puedo seguir: escucho
los pasos del funcionario.)


(Las soledades del muro, 1977.)

martes, noviembre 01, 2016

Para una visión (fragmento)

PARA UNA VISIÓN (fragmento)
Rodolfo Hinostroza

IV


                               & las fragantes fiestas de la libido 
flores sobre la mar
y la belleza rubia desnuda entre tus brazos
                                     pero unos ojos en el aire tibio
                  vidi la donna che pria m'appario
                  velatta sotto l'angelica festa
& el cambio de parejas bajo el Sol
                                                  instante alado
gestos retardados en el tiempo
vuelta a los verdaderos principios
el acercamiento natural de los animales
                                       más emanación que olfato
pura forma de energía que volará se esparcirá
entre los campos entre la gente
                                            el cuerpo múltiple
el amor incrementado inagotablemente
                                 no la pareja en el eterno binomio
no la ruptura salvaje la lesión de la libido
                                                 pero
                                                 leche sobre la hierba
entre niños
                amoroso retorno sin principio ni fin.



(Contra natura, 1971.)

miércoles, octubre 12, 2016

Idilio (Francisco De Quevedo)

IDILIO
Francisco De Quevedo y Villegas

Los que con las palabras solamente
Freno ponéis de Júpiter al rayo;
Los que podéis vestir de luto a mayo
Y anochecer al sol en el Oriente.

Los que apeáis la luna de su coche
Para que espuma escupa en vuestras yerbas;
Los que con voces alcanzáis las ciervas;
Los que hurtáis las estrellas a la noche.

Los que quitáis a Marte de la mano
La dura espada sin temer su filo;
Los que alargar podéis el mortal hilo
Y desnudar de rosas al verano.

Si vuestras artes procuráis que crea
Y que podéis hacer lo que he contado,
Haced que amando a Tirse viva amado
Y que tratable de mi amor la vea.

Cuando de que me vi libre me acuerdo,
Cuya memoria en daño me redunda,
Por romperla, sacudo la coyunda
Y la maroma, por soltarme, muerdo.

Fábula soy del vulgo y de la gente,
Que de Amor con mi ejemplo se rescata,
Cuando con igual fuerza me maltrata
El bien pasado y el dolor presente.

Antes que te rindiera mis despojos
Y antes que te mirara, Gloria mía,
Yo confieso de mí que no entendía
El secreto lenguaje de los ojos.

Pasaba el tiempo en ejercicios rudos,
El oro despreciando y los zafiros;
Nunca les hallé lengua a los suspiros,
Porque pensé hasta ahora que eran mudos.

Y antes que viera del Amor las lides,
Nunca pude creer que se tornaba,
En cada mujer débil que lloraba,
Cada pequeña lágrima un Alcides.

Jamás imaginé llegar a estado,
Que temiendo le fuese concedido
Remedio a mi dolor, tan bien nacido,
No le osase pedir desesperado.

Mas después que te vi, Señora mía,
Supe, siendo mortal, sujeto a muerte,
Hacer contra mí propio un Dios tan fuerte
Que pone al Cielo ley su valentía.

Supe de Amor, en el tormento y potro,
Después de darte victoriosas palmas,
Hallar en la afición para las almas
El pasadizo que hay de un cuerpo a otro.

(El Parnaso español, 1648.)

domingo, octubre 09, 2016

Mujeres (Tomás Segovia)

MUJERES
Tomás Segovia

Conversan las mujeres al crepúsculo
Con los brazos cruzados
Con los ojos ociosos
Las que escuchan atienden
A un tiempo íntimamente y lejanísimas
En paz consigo mismas
A sí mismas devueltas por esa voz ajena
Que toma la palabra y en ella envuelto el mundo
Y pone a las oyentes en la orilla
Donde la vida al fin queda al alcance
Donde el coloquio es tibieza y abrigo
Donde el murmullo llega como en sueños
Pero está uno despierto
Y en un silencio que se vuelca afuera
Por fin el habla calla
Y es la escucha quien habla
La escucha donde es dicho
Lo que ninguno dice
Lo que toda intención ya desfigura
Y entonces son el sitio salvador
Donde la especie misma se llama la Hechizada
La Atenta Taciturna la Fascinada Muda
La Sedienta de Voces la Absorta Escuchadora
Se pasan luego la palabra unas a otras
Y va de boca en boca
Un lenguaje feliz manoseado
Mal fajado aturdido cosquilloso
No dicen nada soban las palabras
Se dejan entibiar por su licor el pecho
No dicen nada dicen que hay la vida
Dicen que hay fatalmente
Los relatos que crecen de nosotros
Como uñas o cabellos
No dicen nada por que todo corra
Por no parar su vida con palabras
Ni obcecar sus palabras de contusas acciones
Y ahora en ellas la especie se llama la Habladora
La Horneadora de Relatos
La Narradora Engañadora de la Muerte
La Incansable Hipnotista
Y ellas puestas por un rato a salvo
Con el rostro lavado en el olvido
Las manos dormitando en el regazo
Devanan el ovillo interminable
Tejen en círculo entre todas
Con inasibles ondas una red disipable
Por la que todo pasa y todo escapa
No quieren apresar su vida
No quieren poseerse en un relato
No tienen nada que salvar de la ignorancia
Hablan para ponerle un corazón al tiempo
Hablan por el manar y el devanar
Y en verdad es allí
                           no en las palabras
En el tiempo por ellas amaestrado
Que en las palabras danza
Una morosa danza aburrida y tiránica
Donde aprenden sus vidas a ser graves
A no ir a ningún sitio
Siendo el sitio de todo partir a todo sitio
A ser sombra y aroma de todos los relatos
Sin haber sido nunca relatadas
Conversan las mujeres para nada
Desde mi propia fiesta de palabras
Yo saludo su lenta ceremonia
Su juego de un misterio tan antiguo
Que se ha hecho invisible
Saludo su tranquila certidumbre
Con un saludo menos indudable
Mas desde una distancia
Tan tenebrosamente antigua
Como la gruta oculta y caldeada
Donde veo que están sentadas
Desde siempre
Charlando


(Casa del nómada, 1992.)

viernes, julio 08, 2016

Nombre verdadero

NOMBRE VERDADERO
Yves Bonnefoy

Nombraré desierto el castillo que fuiste,
noche esta voz, ausencia tu rostro,
y cuando te derrumbes en la tierra estéril
nombraré nada al relámpago que te arrebató.

Morir es un país que amabas. Llego
siempre por tus sombríos caminos.
Destruyo tu deseo, tu forma, tu memoria,
soy tu enemigo y no tendré piedad.

Te nombraré guerra y me tomaré
contigo las libertades de la guerra y sostendré
en mis manos tu rostro oscuro y surcado,
y en mi corazón ese país que ilumina la tormenta.

(Traducción: Una Pérez Ruiz; Círculo de Poesía, 28 de julio de 2012, http://circulodepoesia.com/2012/07/traduccion-yves-bonnefoy-por-una-perez-ruiz.)

Vrai nom

VRAI NOM
Yves Bonnefoy

Je nommerai désert ce château que tu fus,
nuit cette voix, absence ton visage,
et quand tu tomberas dans la terre stérile
je nommerai néant l’éclair qui t’a porté.

Mourir est un pays que tu aimais. Je viens
mais éternellement par tes sombres chemins.
Je détruis ton désir, ta forme, ta mémoire,
je suis ton ennemi qui n’aura de pitié.

Je te nommerai guerre et je prendrai
sur toi les libertés de la guerre et j’aurai
dans mes mains ton visage obscur et traversé,
dans mon cœur ce pays qu’illumine l’orage.

(Du mouvement et de l'immobilité de Douve, 1953.)

martes, enero 05, 2016

16/01/05

La pseudopsicología, la filosofía barata, el estoicismo mal entendido, el budismo occidentalizado: desde todos los frentes nos recomiendan el desapego. Uno de sus argumentos es convincente: las cosas son fugaces, dejemos que se vayan. Pero yo quisiera decirme, sin razón, sin altura, sin ningún argumento convincente: apégate, aférrate, retén lo fugaz, no dejes que los seres huyan, abraza al momento mientras huye, no seas sabio ni coherente ni emocionalmente estable, no aceptes que la vida se acaba.

lunes, noviembre 16, 2015

Adoradores de la Luna

ADORADORES DE LA LUNA
Eric R. Dodds

Somos aquellos que la plena
realidad no alcanzaron,
y cuya carne es algo secundario,
y cuyas ideaciones no se crearon
para erigir sus tronos irreales
en una casa de esqueleto y sangre.

Por el cerebro errantes todo el día,
nos aturde la orgía
de penas y delicias de la carne
que hieren con sus risas y su llanto
el trémulo desdén de nuestro encanto.

Empero,
al relajarse la carnal tortura,
danzan velados
al son de raras cantinelas mudas
innúmeros espectros que importunan
la alta señora, la Vestal, la Luna:

"Oh virginal, oh luminosa Luna!
Ampara nuestros ruegos atenuados.
Oh pescadito del azul helado,
oh nadador de la estelar laguna,
vendrás a redimirnos pronto, Luna?"

(Traducción: Jorge Luis Borges; Grecia, año 3, núm. 40; Sevilla, febrero, 1920.)

The Moon-Worshippers

THE MOON-WORSHIPPERS
Eric R. Dodds

We are the partly real ones
Whose bodies are an accident,
Whose phantasies were never meant
To fix their unsubstantial thrones
Inside a house of blood and bones.

All day we creep about the brain,
Benumbed and deafened with the noise
Of carnal pains and carnal joys,
That thrust their stupid joy and pain
Across the peace of our disdain.

But when the grosser senses swoon,
Then with dances privily
And the wordless litany
A million ghosts will importune
Our vestal mistress, Lady Moon:

"O undefiled, O lucid Moon!
Hear our attenuated cry!
O little fish of the cold sky,
O swimmer of the void lagoon,
O Moon, shall our release be soon?"

(Coterie, issue 3; London, December, 1919.)

lunes, junio 22, 2015

La infinita red de Indra

"El infinito Indra extiende infinitamente una red infinita hecha de joyas infinitas que se propaga en todas direcciones. Cada joya refleja a todas las joyas de la red. En cada una de las infinitas facetas o caras de una joya que Indra escoge al azar (y las toma a todas en un instante ubicuo y simultáneo: para eso es un dios), tendríamos que mirar, desconocidos y abismados, la infinidad del resto de las joyas; y el resto de caras y joyas reflejarse una en cada otra. Esta fábula breve y extenuante quiere decir que, aun cuando interpretamos los fenómenos de la existencia como sucesos independientes, separados y distintos, la verdad es que cada sujeto y cada acontecimiento se comunica con los demás a través del espacio y del tiempo. El suceso individual se realiza por gracia colaborativa de los demás sucesos individuales y, a su vez, influye en el conjunto; y ni la joya ni la red de joyas tendrían ser sin esta dependencia. Uno es Todo. Todo es Uno".

jueves, mayo 14, 2015

Sobre nuestra moral poética

SOBRE NUESTRA MORAL POÉTICA
Roque Dalton

No confundir, somos poetas que escribimos
desde la clandestinidad en que vivimos.

No somos, pues, cómodos e impunes anonimistas:
de cara estamos contra el enemigo
y cabalgamos muy cerca de él, en la misma pista.


Y al sistema y a los hombres
que atacamos desde nuestra poesía
con nuestra vida les damos la oportunidad de que se cobren,
día tras día.

(Poemas clandestinos, 1975.)

Como tú

COMO TÚ
Roque Dalton

Yo, como tú,
amo el amor,
la vida,
el dulce encanto de las cosas,
el paisaje celeste de los días de enero.

También mi sangre bulle
y río por los ojos
que han conocido el brote de las lágrimas.

Creo que el mundo es bello,
que la poesía es como el pan,
de todos.

Y que mis venas no terminan en mí,
sino en la sangre unánime
de los que luchan por la vida,
el amor,
las cosas,
el paisaje y el pan,
la poesía de todos.

(Poemas clandestinos, 1975.)

Alta hora de la noche

ALTA HORA DE LA NOCHE
Roque Dalton

Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre
porque se detendría la muerte y el reposo.

Tu voz, que es la campana de los cinco sentidos,
sería el tenue faro buscado por mi niebla.

Cuando sepas que he muerto di sílabas extrañas.
Pronuncia flor, abeja, lágrima, pan, tormenta.

No dejes que tus labios hallen mis once letras.
Tengo sueño, he amado, he ganado el silencio.

No pronuncies mi nombre cuando sepas que he muerto:
desde la oscura tierra vendría por tu voz.

No pronuncies mi nombre, no pronuncies mi nombre.
Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre.

(El turno del ofendido, 1962.)

martes, abril 21, 2015

Un arte

UN ARTE
Elizabeth Bishop

El arte de perder se domina fácilmente;
tantas cosas parecen decididas a extraviarse
que su pérdida no es ningún desastre.

Pierde algo cada día. Acepta la angustia
de las llaves perdidas, de las horas derrochadas en vano.
El arte de perder se domina fácilmente.

Después entrénate en perder más lejos, en perder más rápido:
lugares y nombres, los sitios a los que pensabas viajar.
Ninguna de esas pérdidas ocasionará el desastre.

Perdí el reloj de mi madre. Y mira, se me fue
la última o la penúltima de mis tres casas amadas.
El arte de perder se domina fácilmente.

Perdí dos ciudades, dos hermosas ciudades. Y aun más:
algunos reinos que tenía, dos ríos, un continente.
Los extraño, pero no fue un desastre.

Incluso al perderte (la voz bromista, el gesto
que amo) no habré mentido. Es indudable
que el arte de perder se domina fácilmente,
así parezca (¡escríbelo!) un desastre.

(Traducción: Andrea Garcés; revista El malpensante, núm. 128, marzo de 2012, http://www.elmalpensante.com/articulo/2402/un_arte.)

One art

ONE ART
Elizabeth Bishop

The art of losing isn’t hard to master;
so many things seem filled with the intent
to be lost that their loss is no disaster.

Lose something every day. Accept the fluster
of lost door keys, the hour badly spent.
The art of losing isn’t hard to master.

Then practice losing farther, losing faster:
places, and names, and where it was you meant
to travel. None of these will bring disaster.

I lost my mother’s watch. And look! my last,
or next-to-last, of three loved houses went.
The art of losing isn’t hard to master.

I lost two cities, lovely ones. And, vaster,
some realms I owned, two rivers, a continent.
I miss them, but it wasn’t a disaster.

—Even losing you (the joking voice, a gesture
I love) I shan’t have lied.  It’s evident
the art of losing’s not too hard to master
though it may look like (Write it!) like disaster.

(Geography III, 1977.)

domingo, enero 25, 2015

El hombre de nieve

EL HOMBRE DE NIEVE
Wallace Stevens

Uno debe tener espíritu de invierno
Para mirar la escarcha y las ramas
De los pinos cubiertos de nieve;

Y haber tenido frío durante mucho tiempo
Para contemplar los enebros goteando hielo,
Los toscos pinabetes en el distante brillo

Del sol de enero; y no pensar
En ninguna aflicción en el sonido del viento,
En el rumor de unas cuantas hojas,

Que es la voz de la tierra
Llena del mismo viento
Que sopla en el mismo lugar baldío

Para el oyente, quien oye en la nieve,
Y, él mismo nadie, contempla
Nada que no esté allí y la nada que allí está.

(Traducción: Miguel Ángel Flores; El hombre con la guitarra azul y otros poemas, 1988.)

The snow man

THE SNOW MAN
Wallace Stevens

One must have a mind of winter
To regard the frost and the boughs
Of the pine-trees crusted with snow;

And have been cold a long time
To behold the junipers shagged with ice,
The spruces rough in the distant glitter

Of the January sun; and not to think
Of any misery in the sound of the wind,
In the sound of a few leaves,

Which is the sound of the land
Full of the same wind
That is blowing in the same bare place

For the listener, who listens in the snow,
And, nothing himself, beholds
Nothing that is not there and the nothing that is.

(Harmonium, 1923.)

lunes, mayo 12, 2014

Ángel Reyna: Como duendes o magos

Ángel Reyna: Como duendes o magos
Gerardo Monroy
@erathora


Siempre sonriente encontramos a José Ángel Reyna Cepeda en las funciones teatrales, exposiciones pictóricas, presentaciones de libros, etc., a las que se hace algún lugar en la Comarca. Ángel cubre la información cultural para el periódico Milenio. Su trato con los artistas es afable, atento y respetuoso.

No es, sin embargo, sólo en sus facetas de periodista y degustador de arte donde Ángel Reyna despliega su don de ubicuidad. Con la entrada de Renata Chapa al Instituto Municipal de Cultura y Educación de Torreón, Reyna fue incluido en la nómina del ayuntamiento, donde aparece caracterizado sucintamente como “jefe”. Por su desempeño como “jefe”, Ángel Reyna gana 16,816.50 pesos mensuales (1). El reportero agrega este dinero a los ingresos que percibe por colaborar con Milenio y cuyo monto desconocemos. Así pues, Reyna cobra en la institución pública y en la iniciativa privada; cobra como empleado del ayuntamiento y como vigilante de las acciones del ayuntamiento.

Casualidad o no, desde que Reyna fue dado de alta en la lista del IMCE, las notas y artículos culturales de Milenio ofrecen una imagen embellecida del instituto, pese a que —y esto Reyna no lo ignora— a últimas fechas un grupo de artistas laguneros hemos dado a conocer prácticamente por todas las vías una serie de quejas relacionadas con la dirección de Chapa.

Bajo el título “Becarios”, AR publicó el 12 de abril en su columna “Agenda cultural” lo siguiente: “Hay personas y colectivos de artistas y promotores culturales que [...] consiguen una beca y luego otra y una más. El peligro, como en todo, es la comodidad del recurso seguro”. “Hay muchas ideas en el aire, gente creativa que solicita apoyos con honestidad [...] y también vividores, eternos becarios que venden espejitos por dinero seguro” (2).

Dos semanas después, el 3 de mayo, bajo el título “Aquí estamos”, AR dice al pie de la letra: “Es verdad que el arte se tiene que pagar, y bien. Pero [...] si alguien ayuda a que exista un grupo, una academia [...], entonces es lógico que los beneficiarios de esas iniciativas culturales y artísticas digan aquí estamos y en qué podemos servir”. “La gente que da, recibe; es una fórmula que no falla. Y en este mundo las personas privilegiadas con la oportunidad de desarrollar habilidades [...], si guardan su riqueza, no la disfrutan. O si solo la muestran a los demás si hay un billete de por medio, tampoco rinde”. A Reyna le da gusto “que [...] haya agrupaciones y solistas que sin pedir algo a cambio, acuden [...] a dar una clase de pintura, a bailar en un teatro. Incluso hay quienes dan más, ayudan a organizar un festival y aún llegan más lejos, pagan [...]. Son gente que está ahí, como duendes, o magos que reciben mucho más de lo que dan” (3).

Suponemos que AR habla de artistas profesionales. Nada en el último texto indica o sugiere que esté hablando de artistas “amateurs”, independientemente de que el trabajo del “amateur” también merece ser recompensado.

Interesante resulta leer, paralelamente a las columnas de Reyna, las declaraciones que el lagunero Armando Martínez Morales (“Cuty”, guitarrista, compositor e intérprete de música popular), entrevistado por Nancy Azpilcueta y Daniel Raddi, dio para el sitio web Razones de Ser (4):

Razones de Ser: “[En el festival “La calle es de todos”] van a presentarse Panteón Rococó y Lila Downs, entre otros. Uno no puede de dejar de reconocer el talento de estos artistas, pero, ¿el trato deferencial que reciben ellos es igual a lo que reciben artistas locales?”
Armando Martínez: “[...] A los locales se nos pide que trabajemos gratuitamente”.
Razones de Ser: “Pero los funcionarios no trabajan gratis...”
Armando Martínez: “Justamente, no. Pero lo primero que te dicen es que no hay dinero. Y acá surge el choque, pues yo estuve en la campaña de [Miguel Ángel] Riquelme, invitado a las reuniones. El señor se comprometió y firmó que el presupuesto en cultura, que era de dos millones de pesos, fuera de veinte millones de pesos mensuales” [sic; el presupuesto es en realidad de 20 millones de pesos anuales].

En la misma entrevista, que recomiendo leer completa, Cuty recuerda el caso reciente de Sinaí Navarro, un músico de gaita a quien la policía le impidió tocar en el Paseo Colón. “Con lo que no contaban”, recuerda Cuty, “es que este artista es abogado. Él se retiró pero levantó dos actas. Una en Derechos Humanos y otra en las autoridades correspondientes. La sorpresa fue que Derechos Humanos hizo la recomendación de que [los policías] tenían que asistir a una serie de pláticas, pues violaron el derecho de esta persona”.

Precisamente Cuty, Sinaí y un servidor, Gerardo Monroy, junto con otros artistas y ciudadanos, hemos formulado críticas públicas, no sólo a través de los medios (que, salvo por un par de notas, han fingido ignorarnos) sino en el mismo Cabildo, a las acciones y omisiones de Renata Chapa. Son grandes las injusticias e irregularidades en el IMCE y en el Consejo Municipal de Cultura y Educación; pero tal vez más desconcertante y más preocupante es la confusa nube de ideas que acerca de la cultura tiene la extravagante Sra. Chapa. Al amparo de un presupuesto como el que ella maneja, las ideas extravagantes se convierten en ejecuciones extravagantes.

Pero volvamos a nuestro tema inicial. Para hacerlo, tenemos que pasar por Guadalajara, Jalisco.

El 26 de abril, la revista Proceso informó en su sitio web (5) que María Beatriz García De La Cadena Capetillo, reportera de Televisa Occidente, gana en el ayuntamiento de Guadalajara más de 32 mil pesos al mes por ser “jefe de Departamento B en la Dirección de Mejoramiento Urbano”. “Ella le realizó una entrevista a modo al alcalde priista de Tlaquepaque, cuando curiosamente el gobierno tapatío le subió el sueldo de 13 mil a 16 mil pesos [quincenales]”, denuncia una fuente cercana al ayuntamiento de aquella ciudad.

¿Por qué piensas, lector, que Proceso consideró relevante esta noticia? Una persona tiene un empleo remunerado como periodista y, al mismo tiempo, tiene un empleo remunerado en un ayuntamiento. ¿Qué importa? ¿Qué más da?

Si estrictamente hablando no comete una acción ilegal, el periodista que labora simultáneamente como empleado de una institución pública debe ser cuestionado desde la ética profesional. Como refleja el ejemplo de Beatriz García, la cercanía con el poder perjudica el trabajo periodístico. Cualquier intento de ser objetivo se abandonará. La redacción de las notas buscará ser complaciente con los políticos o con los funcionarios.

Pero, además, cuando el empleado público, desde su tribuna mediática, predica las bondades de trabajar gratis... Perdón, pero la impresión que deja es de cinismo. La recomendación de trabajar sin cobrar puede ser bondadosa o noble en determinadas circunstancias, pero no cualquiera tiene derecho a formularla. Si no practico la austeridad, es casi una inmoralidad promocionarla, aun si la austeridad es moralmente buena. No tengo derecho a solicitar de nadie una virtud que yo mismo no practico. Tenemos que ganarnos el derecho a decir las palabras que decimos.

Una duda: ¿cuánto gana Ángel Reyna en Milenio? Otra duda: el sueldo de Reyna en el ayuntamiento no parece excesivamente alto, pero ¿qué pasa cuando lo tasamos por hora? ¿Cuánto tiempo le dedica Ángel a cada uno de sus empleos?

Supongo que, por congruencia, Reyna renunciará al empleo en uno de los sitios donde lo ocupan. Por congruencia, supongo, dejará de cobrar en los dos lugares. Si procede así, tenga confianza en que al final recibirá mucho más de lo que da: como un duende o un mago. Quede claro que no le estoy pidiendo hacer ni dejar de hacer nada: tan sólo expongo mis triviales suposiciones, inferidas a partir de las palabras del propio Ángel. Ningún derecho tengo a solicitarle ni recomendarle actuar de un modo que probablemente yo mismo no seguiría.

Espero que el apreciado Ángel Reyna comprenda que ninguna mala voluntad anima mis cuestionamientos. Son tan sólo dudas, que muy probablemente se quedarán sin respuesta.

Notas
(1) La nómina del IMCE está disponible para su consulta y descarga en http://www.icai.org.mx/ipmn/Documentos/imcet/Nomina%20IMCE%20feb2014.pdf y http://erathora.blogspot.com/2014/05/nomina-imce.html.
(2) http://www.milenio.com/firmas/angel_reyna/Becarios_18_279152155.html.
(3) http://www.milenio.com/firmas/angel_reyna/agenda-cultural_18_291750908.html.
(4) Entrevista publicada el 5 de mayo en http://www.razonesdeser.com/vernota.asp?notaid=101175.
(5) http://www.proceso.com.mx/?p=370747.