jueves, diciembre 25, 2008

Acerca de Jesús

... En su Vida de Jesús —ese delicioso quinto evangelio que podría titularse El Evangelio según Tomás— dice Renan que la obra suprema de Cristo consiste en haber sabido conservar, aun después de muerto, el amor que había poseído en vida. Y verdad es que, si bien Su puesto está entre los poetas, también hacia Él se dirige el cortejo de los amantes. Él reconoció que el amor es el secreto primordial del mundo, el secreto buscado por los sabios, y que únicamente por medio del amor es posible llegar al corazón del leproso y a los pies del Señor.

Mas por encima de estas consideraciones, Cristo aparece como el mayor de los individualistas. La humildad, como aceptación artística de todas las experiencias, no es sino un medio de manifestarse. Lo que Él persiguió siempre fue el alma del hombre. Se refiere a ella como “el reino de Dios” y la descubre en cada uno de nosotros. La compara con una muchedumbre de nimiedades: con una semilla, con una partícula de levadura, con una perla; y es porque uno sólo puede formarse su alma desprendiéndose de todas las pasiones extrañas, de toda la cultura adquirida, de todo lo que se posee externamente, lo mismo de lo bueno que de lo malo...
(Leído en De profundis, de Oscar Wilde.)

martes, diciembre 16, 2008

El caso del Poema de Mio Cid

Mercè Romaní*
Rebelión
15 de diciembre de 2008


La honestidad intelectual es lo que cuenta

Hay una investigación dentro de mi especialidad que me ha tenido en suspenso, me ha preocupado, más que ocupado, a lo largo de todo el tiempo en que he sido profesora de Literatura. En los años setenta, justo antes de empezar a dar clases, leí un estudio sobre el Poema de Mio Cid (en adelante PMC) que me deslumbró y me inquietó. Se trata de un trabajo de sólo cien páginas (y digo sólo porque entre los eruditos de temas literarios hay mucha afición a llenar cientos y cientos de páginas para decir muy pocas cosas de interés, o nada) en las que Colin Smith, un hispanista (investigador en literatura e historia española), profesor de Cambridge, daba un vuelco total a las teorías vigentes sobre la fecha de composición y la autoría del PMC. Lo hacía con un rigor extraordinario y con unos planteamientos nuevos respecto al propósito de la obra, su estructura y su sentido. Se traslucía una labor de años sobre el manuscrito, incluyendo el análisis químico de las tintas, y el resultado ponía en evidencia las manipulaciones que había sufrido el documento en manos de los estudiosos. Hasta aquí doy razón del deslumbramiento. ¿Y la inquietud? Pues residía en la autoridad inmensa de quien quedaba desacreditado: don Ramón Menéndez Pidal.

Antes de seguir conviene recordar que Menéndez Pidal es uno de los intelectuales eminentes de la tradición liberal y regeneracionista (la de los que se proponían modernizar España), que participó en organismos relacionados con los principios de la Institución Libre de Enseñanza, fue director del Centro de Estudios Históricos y presidente de la Real Academia Española desde 1925 hasta su muerte en 1968 a los casi cien años, con la interrupción que va desde el final de la guerra civil (1939) hasta 1947. Pasó la guerra en el extranjero y tardó después ocho años en ser readmitido en España a pesar de que durante la República había participado en publicaciones derechistas y manifestaba un fuerte nacionalismo español, pero tenía demasiados amigos comprometidos con la República. (La actitud de Franco en este caso no es nada de extrañar si pensamos en el caso de Cambó, que murió justo antes de poder entrar en España en el mismo año 47 a pesar de haber contribuido a sufragar el “glorioso Levantamiento”; sus compromisos con ciertos catalanistas podían ser también un estorbo para “hacer limpieza”). Tampoco hay que olvidar que Menéndez Pidal inaugura, por decirlo así, la filología científica con la observación de las regularidades fonéticas en la evolución del castellano (Gramática histórica). Con esta información se hacía difícil de creer, tal como dejaba claro Colin Smith, que se hubiera dedicado a retocar con su propia tinta ciertos finales de verso del manuscrito para que el lenguaje quedara más antiguo, como del siglo XII y, aun más sorprendente, que defendiera la existencia de una C (de cien) en la fecha, que en realidad no estaba. En el colofón del manuscrito (llamado explicit) donde dice, modernizado, “lo escribió Per Abat en 1207”, leía 1307. De manera que Per Abat tenía que ser un copista del s. XIV de un texto antiguo del s. XII.

Las teorías de Menéndez Pidal aparecían en los libros de texto de bachillerato hasta bien entrados los años noventa: un juglar de San Esteban de Gormaz compuso el primer cantar (El destierro) hacia1120, pocos años después de la muerte del Cid real (1099). En 1140 otro juglar de Medinacelli refundió el anterior y compuso los dos restantes (El cantar de las bodas y La afrenta de Corpes) de carácter más novelesco. Esto situaba el PMC como contemporáneo, o incluso anterior, al gran cantar de gesta francés, La canción de Roldán (en términos traducidos) y explicaba la abundancia de detalles históricos, geográficos, legales, de costumbres, etc. por la proximidad de los hechos narrados a los que ocurrieron en realidad. Lo que llama la atención es que las localidades de los supuestos autores se determinara con pruebas tan endebles como expresiones lingüísticas propias de estos pueblos, pero no exclusivas de los mismos, ni mucho menos.

Colin Smith se opone a estas teorías. De entrada presenta los datos que se conocen sobre Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid histórico, y distingue claramente lo que son datos históricos de lo que es el poema. Por ejemplo, el autor del poema convierte los distintos destierros y rifirrafes entre el rey Alfonso VI y Rodrigo Díaz en un solo conflicto, con gran sentido estético. También suprime el hecho de que el desterrado emprendiera la conquista de Valencia con permiso del rey moro de Zaragoza a cuyo servicio se encontraba (a pesar de que lo delata su apodo; cid significa ‘señor’ o ‘jefe’ en árabe), introduce elementos de los llamados novelescos desde el primer cantar (la niña de nueve años que va a hablar ella sola con las huestes del Cid, guerreros armados, para decirles que no les pueden ofrecer alojo en Burgos debido a las amenazas del rey: “perderemos los ojos de las caras...”; el engaño al matrimonio judío: el héroe castellano pide al matrimonio de prestamistas una cantidad módica de dinero a cambio de que le guarden un cofre lleno de riquezas, en realidad lleno de pedruscos del camino, con la condición de que no lo abran hasta pasado un año, etc.). Es cierto que muchos de los nombres geográficos son verídicos y señalan, más o menos, las zonas de los hechos reales, pero esto responde a una estética realista basada en datos que se conocían. Por otra parte, algunos datos históricos, así como muchos detalles legales, de costumbres, etc. pertenecían o eran sólo posibles a principios del siglo XIII, en correspondencia con la fecha consignada en el manuscrito, si se leía correctamente, 1207. Por ejemplo el reino de Navarra, citado así en el texto, se llamaba reino de Pamplona en 1140. Que Menéndez Pidal subordinara su teoría a un enfoque historicista y dejara de señalar las incongruencias históricas con las fechas que él daba resulta decepcionante.

Según Smith, el autor es Per Abat, pues su nombre está consignado como el que escribió el libro junto a una fecha que se ha demostrado que encaja con todo. No es la fecha de copia, sino de composición. Para defender que el PMC es de un autor único,y culto, Smith se basa en la unidad de estilo y en la de estructura. El poema empieza con un primer plano del héroe llorando en un momento bajo, bajísimo,en el que va volviendo la cabeza para ver su casa abandonada y fijarse en lo que no hay: puertas sin candados y perchas sin mantos, ni pieles. Sale desterrado, sin honra y sin bienes. Empieza así:

“De los sos ojos tan fuertemiente llorando”

Y acaba con el verso:

“Los reyes d’España sos parientes son”

Se trata de una recuperación de la honra y de un ascenso social a través de hechos perfectamente pautados y bien distribuidos. Una serie de pequeños hitos acaban en un punto culminante. En el Cantar del destierro, una serie de victorias contra pequeños pueblos musulmanes culmina con la victoria sobre un rey cristiano, Ramón Berenguer. La conquista de Valencia en el Cantar de las bodas culmina con la visita en persona del rey Alfonso, su perdón y su apadrinamiento de los condes de Carrión como maridos de las hijas del Cid. El poema podría acabar aquí, pero para que el rey sea un gran antagonista es necesario que siga. Las fechorías de los condes en el tercer cantar culminan con la afrenta de Corpes, el maltrato a sus esposas. El rey ha quedado en falta respecto al Cid por apadrinar a semejantes cobardes (la situación ha dado la vuelta) y el héroe está en condiciones de exigir una reparación a un nivel más alto (las mujeres, por supuesto, ganan o pierden la honra a través de sus padres o maridos, no son sujetos jurídicos). Solicita la convocación de unas Cortes en Toledo. Así que el Cid recupera la honra delante de todos los reyes de España (la España cristiana) y sus hijas son pedidas en matrimonio por hijos herederos de los reyes de Navarra y Aragón. [Éste último dato es verídico. El Cid se hizo muy rico por la única vía entonces posible: el pillaje que suponía la guerra. Y, según parece, este personaje histórico nunca perdió una batalla].

También difieren ambos estudiosos en la interpretación del propósito, o significación ideológica. Lo que para el erudito español es el gran poema de la Reconquista, de la cristiandad contra los musulmanes, para el hispanista inglés es el poema nacional de Castilla, a través de este héroe que se hace a sí mismo. De hecho, la guerra no aparece como una Guerra Santa, es un medio para ganarse la vida. Cuando el Cid recibe a su mujer y a sus hijas dice estar muy contento porque ellas “afarto verán por los ojos como se gana el pan”. Y, por lo que se refiere a cuestiones nacionales, los leoneses aparecen como cortesanos soberbios y cobardes. Los catalanes, como personajes bien vestidos y calzados, en comparación con las botas rústicas de los castellanos, y más bien ridículos con ese rey dispuesto a mantener una huelga de hambre cuando se ve vencido y a la que renuncia ante la promesa hecha por el Cid de liberarlo si le concede el placer de verlo comer. Promesa que cumple. Los judíos son engañados y los musulmanes hostigados y vencidos (en este caso hay excepciones, pues aparecen algunos moros amigos). Sólo los castellanos, víctimas de una traición inicial, poseen las virtudes viriles propias de la épica: valentía, responsabilidad, esfuerzo, ánimo frente a la adversidad, lealtad, religiosidad, que encarna, sobre todo, el héroe. No es de extrañar que esta obra siga levantando tanta expectación, ya sea entre americanos, rusos, e incluso catalanes, a pesar de ser tan nacionalista castellana, y aun en época de pujanza de los valores femeninos. Es de una gran belleza y sus valores son viriles, pero no machistas. Sobre todo, si comparamos este poema con otros poemas europeos, en los que domina la desmesura, podemos apreciar hasta qué punto la virtud máxima del cantar de gesta castellano es la mesura, el tomar decisiones con prudencia. Sólo en los treinta años, en los que de vez en cuando me he asomado a esta discusión, se habrán publicado más de cien obras entre ediciones y estudios sobre el PMC.

Ni Pidal, ni Smith, surgen de la nada. El primero sigue la tradición romántica de Gastón París. Los cantares de gesta son construcciones populares que pasan por muchas manos y van tomando forma en sucesivas versiones. Manifiestan así el auténtico espíritu de un pueblo. El segundo sigue la llamada corriente individualista de Bédier, que defiende los cantares de gesta como obras individuales de un poeta, cuyo nombre a menudo no se ha conservado, y admitiendo que cada juglar y cada copista, por despiste o por comodidad en la interpretación, introduce pequeños cambios. Por eso Smith califica con benevolencia en alguna ocasión a Pidal de último juglar. Pero hasta sus ediciones más recientes mantiene la disensión con los retoques pidalianos. Las razones por las que Pidal los hizo no parecen ser otras que por dogmatismo y vanidad (Smith no usa términos tan duros; son míos): para que el manuscrito se adaptara a sus teorías. Y todo ello sustentado por un nacionalismo profundo: España contaba con un gran cantar, no tan regular métricamente como el de los franceses (aunque él se molestó en regularizar bastantes fragmentos), pero tan o más antiguo que el de ellos y con un valor histórico muy superior. Smith no ha sido el primero, ni el último en defender lo que defiende, pero lo ha hecho con un rigor, una coherencia y un enfoque global tan adecuados que merece un lugar importante dentro del hispanismo. Lugar que se le ha negado por poner en evidencia a un gran valor patrio. Evidencia que no estaba tan oculta pues el mismo Pidal admitió en algún momento que había anticuado el texto como si fuera lo más natural. El señor Pidal era propietario del manuscrito. Lo tuvo en su casa durante muchos años -¡qué menos que darle un toquecito de vez en cuando!- hasta que la Fundación March se lo compró en 1960 y ésta lo donó al Estado español. Ahora reposa en la Biblioteca Nacional (Madrid).

A todo eso, yo iba esperando que hubiera un cataclismo desmitificador. En un país más puritano se hubiera bajado a don Menéndez Pidal de su pedestal (con perdón por el ripio). Espera inútil. Algunos se alineaban discretamente con Smith; otros, con Pidal. Lo más frecuente era que los distintos estudiosos pasaran como sobre ascuas por las manipulaciones pidalianas, ni hablaban de ellas. Muchos seguían usando la edición de Pidal, dedicándole su trabajo, invocando su memoria, pero al mismo tiempo iban aceptando casi todos los planteamientos de Smith. El caso más paradigmático es el de Montaner, una edición de la editorial Crítica, auspiciada y prologada por Francisco Rico, que en su versión para especialistas es de las de cientos de páginas. Pretende sentar cátedra sobre el estado de la cuestión y reconoce las dos figuras aquí tratadas como las más representativas. La dedicatoria y los respetos son para Pidal. En cambio defiende que la fecha de composición es de principios del siglo trece, que el autor es único y culto, que se trata de una obra literaria con referencias históricas y no de un documento de valor histórico con elementos novelescos. En lo único en lo que está totalmente en desacuerdo con las ideas de Smith es en que el autor sea Per Abat. Para él, es un copista. A mí, modestamente, me parece que si se admite que una parte de la frase “lo escribió Per Abat en 1207” es muy posiblemente la fecha de composición, hacen falta argumentos y pruebas muy contundentes para admitir que la otra mitad de la frase no se refiera a quien compuso la obra. Lo que hay que demostrar es aquello que no parece evidente. Y esto, a mi entender, no se consigue. Es cierto que no ha aparecido una prueba contundente como la del caso de La Celestina: se encontraron unos legajos de un juicio por cuestiones de judaísmo en el que el acusado declara ser el suegro de Fernando de Rojas, famoso autor de La Celestina. Así que era cierto lo que ponía en los versos acrósticos que abren la obra (el nombre del autor se puede leer usando la primera letra de cada verso). Y los eruditos se quedaron compuestos y sin más especulaciones que hacer al respecto. Volviendo a la edición de Montaner, llama la atención que Smith quede desacreditado cuando se han aceptado más o menos la mayoría de sus propuestas, pues sólo destaca el punto de Per Abat como autor, diciendo que ya casi nadie apoya su tesis, ni él mismo. Esta afirmación me extraña. Más bien me consta lo contrario.

Lo que me consta es que del trabajo de Colin Smith, la editorial Cátedra ha hecho veinte ediciones en esos treinta y pico años, frente a una, dos o tres ediciones existentes de cada uno de los otros autores que han presentado el PMC. Desde luego, este erudito no ha conseguido ser marqués, como Menéndez Pidal, ni creo que le importara lo más mínimo, pero sí ha conseguido que los profesores de las universidades confiaran en él, que los estudiantes lo estudiaran. (Ha aparecido una revista sobre cuestiones de literatura española, dirigida a profesores de instituto, llamada Per Abat). El trabajo que tanto me admiró, supongo que ha admirado a mucha gente. Seguir aferrado a las ideas de Pidal o invocar su figura como ejemplo intelectual a seguir por aquello de que “rescató el hispanismo de las manos extranjeras en las que hasta entonces había estado” me parece de un nacionalismo rancio. Y es triste que la aceptación de hecho que manifiesta el consumo de la obra de Smith no se haya traducido en un reconocimiento oficial. La idea me quedó confirmada esta pasada primavera en mi último trimestre como profesora de instituto. Formaba parte yo de un tribunal de acceso a cátedra y tuve ocasión de examinar a una aspirante, especialista en el PMC, en su datación precisamente. Emocionada y llena de respeto por alguien que había trabajado seriamente sobre algo que me interesaba, le pregunté qué opinaba sobre las dataciones de Colin Smith y Pidal. Ella, muy inteligentemente, no se decantó por ninguno y salió por la tangente. Después hablé en privado con ella y me dio a entender que mi pregunta tocaba un terreno minado y que por si las moscas era yo pidalista había contestado como lo hizo. Me contó además que a ella le encargaron recibir y acompañar a Colin Smith en una estancia que hizo en Barcelona, un año antes de su muerte. Se lo encargaron a ella, que ni siquiera estaba en la Universidad. Además tuvo dificultades para encontrar aulas para las conferencias. Había resistencias.

Por mi parte, cuando me sentí un poco segura como para explicar este asunto, según lo entendía, ya no existía, prácticamente, la literatura en los programas, y menos podía entretenerse uno con el PMC, ese poema que habla de hombres y de Castilla, y menos con temas eruditos como la datación. Así que agradezco esta oportunidad de clase magistral (¡qué lejos queda esta palabra!) para rendir mi pequeño homenaje a esa especie de brigadista internacional del hispanismo que se metió a lidiar en las aguas turbulentas de un país, que no aprecia demasiado la inteligencia ni la verdad, con la honestidad intelectual como arma arrojadiza.

* Mercé Romaní es catedrática de Literatura Española del IES Puig Castellar, de Santa Coloma de Gramenet (Barcelona), y profesora-tutora de la UNED.

viernes, diciembre 12, 2008

Enriqueta, este otoño

Si me voy este otoño
entiérrame bajo el oro pequeño de los trigos,
en el campo,
para seguir cantando a la intemperie.
No amortajes mi cuerpo.
No me escondas en tumbas de granito.

Mi alma ha sido un golpe de tempestad,
un grito abierto en canal,
un magnífico semental
que embarazó a la palabra con los ecos de Dios,
y no quiero rondar, tiritando,
mi futuro hogar,
mientras la nieve acumula
con ademán piadoso
sus copos a mis pies.

Yo quiero que la boca del agua
me exorcise el espíritu,
que me bautice el viento,
que me envuelva en su sábana cálida la tierra
si me voy este otoño.

Hace unos días
intentaba, con mi mala memoria, recordar ciertas palabras, ciertos versos. Como de mi concentración no conseguía nada, busqué el poema en internet, aproximándome a la frase original a través de mis imperfectos tanteos. Ese azar dispuso que me enterara de la muerte de Enriqueta Ochoa, aunque varios días habían pasado desde el triste suceso. No fue una noticia que acaparara las primeras planas de los periódicos, aunque ella fue la mejor poeta mexicana de nuestros tiempos. Digo la mejor poeta deseando no pensar en las categorías de hombres por un lado y mujeres por otro: Enriqueta es la mejor, independientemente de su género sexual e independientemente de que haya nacido torreonense.

En un artículo reciente de la revista Cultura de Veracruz escribí:
Ella es una de las poetas que verdaderamente podemos llamar así, poeta, sin abusar de la palabra. Un día, cuando aprendamos a leer sin los prejuicios de las celebridades y las literaturas, descubriremos que antes que Octavio Paz, que Rosario Castellanos, que cualquier otro desde Gorostiza, fue Enriqueta Ochoa la poeta mexicana más extensa y más urgente”. Perdónenme por el mal gusto de citarme a mí mismo. Aquí finaliza la cita.

Repito que su poesía es más arrebatada y desbordante que la de Rosario Castellanos, más sostenida y vigorosa que la de Octavio Paz; y estoy diciendo a dos autores —Castellanos, Paz— a los que acudo una y otra vez, a los que suelo leer, que me conmueven, que son queridos por mí. Pero Enriqueta tiene una imaginación más ávida de una dimensión sobrenatural; su lengua poética vibra e indaga en la negrura humana con serpenteos mucho más atrevidos, más curiosos, y es dadora de versos mucho más inquietantes que los de ningún otro poeta mexicano
—hombre o mujer, norestense o sureño, enano o gigante— de la segunda mitad del siglo XX.

Pero no quiero ser mezquino, y trazando comparaciones uno se vuelve inevitablemente mezquino. Lo que me cae mal es que sus poemas no se lean con la misma asiduidad que los de autores que no están por encima de ella.

Y sin embargo, gracias
—tal vez— a esta ignorancia, su partida fue más discreta, y eso está bien; debe de ser odioso morir en medio de los reflectores de la televisión, como le ocurrió a Paz. Enriqueta se fue al final del otoño, como presentía que iba a pasar. El campo, el agua, el viento, van a recibirla con dulce modestia, bajo la fiesta viva de los pequeños trigos. Después de todo, no es la muerte lo que debe de ser una noticia; sino la vida, la perenne vida.

martes, diciembre 09, 2008

I don't want to be a soldier

Well,
I
don't wanna be a soldier mama,
I don' wanna die.

Well,
I
don't wanna be a sailor mama,
I don't wanna fly.

Well,
I
don't wanna be a failure mama,
I don't wanna cry.

Well,
I
don't wanna be a soldier mama,
I don't wanna die.

Oh no, oh no, oh no.

Well,
I
don't wanna be a rich man mama,
I don't wanna cry.

Well,
I
don't wanna be a poor man mama,
I don't wanna fly.

Well,
I
don't wanna be lawyer mama,
I don't wanna lie.

Well,
I
don't wanna be a soldier mama,
I don' wanna die.

Oh no, oh no, oh no.

Well,
I
don't wanna be a beggar mama,
I don't wanna die.

Well,
I
don't wanna be a thief now mama,
I don't wanna fly.

Well,
I
don't wanna be a churchman mama,
I don't wanna cry.

Well,
I
don't wanna be a soldier mama,
I don't wanna die.

Oh no, oh no, oh no.

La canción fue publicada originalmente en el álbum Imagine, de 1971; esta versión es diferente de la del álbum.
John Lennon: I don't want to be a soldier

Imágenes de la película The Birth of a Nation, dirigida por D.W. Griffith en 1915

lunes, diciembre 08, 2008

Ama antes de morir

La American Society of Magazine Editors preparó en 2005 una lista con las 40 mejores portadas de revistas estadunidenses de los 40 años anteriores. Más allá de la calidad técnica o artística, es la circunstancia en que retratan a su personaje lo que confiere determinada importancia a cada imagen.

Este trabajo de Annie Leibovitz ocupa el primer lugar de la lista. Ilustró la portada de Rolling Stone en su edición del 22 de enero de 1981 (número 335). John Lennon, cuarentón, enflaquecido y arrugado, envuelve por completo en un abrazo a su esposa, Yoko Ono. Yoko resiste, no se entrega, al furioso beso de John. Viste una blusa negra y un pantalón de mezclilla. Lanza sus brazos y sus pensamientos a otro lugar o tiempo; tal vez es, simplemente, que se siente nerviosa. En John no hay timidez ni nerviosismo. Con la naturalidad de un animal o un niño que se entrega desde el alma al asunto de su interés, ignora a las personas que los espían a muy corta distancia. Está desnudo como casi nadie lo está nunca frente a una cámara. Se ha doblado, es la mitad de un óvalo; se prende a Yoko como un mono a un árbol. Su semicírculo recuerda a un feto: echado sobre su esposa, no sé si la protege, si la agobia o si, por el contrario, pretende absorberse en ella buscando resguardo.

Unas cuantas horas después de que Leibovitz tomara la fotografía, Lennon moría a consecuencia del disparo de un arma de fuego el 8 de diciembre de 1980.

jueves, noviembre 20, 2008

El jale

El ciudadano gringo arraigado en Tijuana Daniel Charles Thomas me manda esta película que en tan sólo tres minutos de duración, y con un sentido del humor muy agudo, desarrolla una fantasía irónica que pone a los estadunidenses detrás del espejo del otro, de ese otro que somos los mexicanos para ellos (“los otros todos que nosotros somos”, dijo Octavio Paz, y perdón por la referencia culturosa).

Me parece muy apropiado compartir el video con los lectores del blog en este triste aniversario de nuestra Revolución (ah, porque tuvimos una). El cortometraje se titula en inglés The job, que en buen mexicano se traduce como El jale. Es una realización de Screaming Frog Productions escrita y dirigida por Jonathan Browning. Ha recibido varios premios. Que la disfruten.

The job

Vínculos relacionados:
Tijuana Gringo
Screaming Frog Productions
Website del cortometraje
Website de Jonathan Browning

domingo, noviembre 16, 2008

Fuckin' Mr. President

No es mi estilo de música favorito, pero una queja es una queja y este blog viene a ser algo así como mi departamento de quejas...

Pink: Dear Mr. President

Dear Mr. President,
come take a walk with me.
Let's pretend we're just two people
and y
ou're not better than me.
I'd like to ask you some questions
if we can speak honestly.

W
hat do you feel when you see all the homeless on the street?
Who do you pray for at night before you go to sleep?
What do you feel when you look in the mirror?
Are you proud?

H
ow do you sleep while the rest of us cry?
How do you dream when a mother has no chance to say goodbye?
How do you walk with your head held high?
Can you even look me in the eye and tell me why?

D
ear Mr. President,
were you a lonely boy?
Are you a lonely boy?
Are you a lonely boy?

How can you say n
o child is left behind?
We're not dumb and we're not blind,
they're all sitting in your cells
while you pave the road to hell.

W
hat kind of father would take his own daughter's rights away?
And what kind of father might hate his own daughter if she were gay?
I can only imagine what the first lady has to say.
You've come a long way from whiskey and cocaine.

How do you sleep while the rest of us cry?
How do you dream when a mother has no chance to say goodbye?
How do you walk with your head held high?
Can you even look me in the eye?

L
et me tell you 'bout hard work:
m
inimum wage with a baby on the way.
Let me tell you 'bout hard work:
r
ebuilding your house after the bombs took them away.
L
et me tell you 'bout hard work:
b
uilding a bed out of a cardboard box.
L
et me tell you 'bout hard work,
hard work,
hard work...
You don't know nothing 'bout hard work,
hard work,
hard work...

H
ow do you sleep at night?
How do you walk with your head held high?

Dear Mr. President,

you'd never take a walk with me.

Would you?

sábado, noviembre 15, 2008

4 rolas de Björk porque me volvió a caer bien

(Lo de que sean 4 fue resultado de un proceso enteramente aleatorio.)

Primero lean este artículo para que sepan por qué me volvió a caer bien la Björk (obviamente no tiene importancia si me cae bien o mal pero vale la pena leer el artículo, que ella ha escrito).


Ahora, por favor, acompáñenme oyendo una simpática rolita de Los Cubitos de Azúcar, aquel cómico e ingenioso sexteto gracias al cual se hiciera famosa en su natal Islandia doña Björk Guðmundsdóttir (¿se fijaron qué buena pronunciación islandesa tengo?). Los demás miembros de la banda son Einar Örn Benediktsson (vocalista), Þór Eldon Jónsson (guitarrista), Margrét Örnólfsdóttir (tecladista), Bragi Ólafsson (bajista) y Sigtryggur Baldursson (baterista). Esto se llama Walkabout y se incluye en el álbum Stick around for joy, de 1992.

The Sugarcubes: Walkabout

Un tema más de los Sugarcubes porque me gustan mucho. Es de los que más le pegaron a la banda quizá su único hit fuera de su patria y lo titularon justamente así, Hit. Sale también de Stick around for joy.

The Sugarcubes: Hit

Del video que presentamos a continuación, All is full of love
incluido en el tercer álbum solista de Björk, Homogenic, se rumora que el realizador Alex Proyas robó la idea para diseñar los personajes de su película I, robot (2004), basada (muy libremente) en los cuentos de Isaac Asimov. Proyas, dato curioso, dirigió el video de la canción Don't dream, it's over (1986), de Crowded House. Aunque Homogenic fue puesto a la venta en 1997, All is full of love no fue promovida sino hasta 1999, con el video dirigido por Chris Cunningham.

Björk: All is full of love

Ya para acabar, les dejo aquí la Hiperbalada; no le hace que esté un poquito choteada (¡nomás tantito!), pero es que quiero que chequen a mi compadre de la tarola: es un buenazo...


Björk: Hyperballad

viernes, noviembre 14, 2008

Una ciudad, la misma, tu ciudad

Otro poema de Constantino Cavafis, emparentado con Ítaca. Todos sus poemas tienen una misma raíz filosófica y sentimental: estoicismo en cuanto a la filosofía, serenidad en cuanto al sentimiento. La ciudad, más adusta, menos deleitada que Ítaca es, sin contradecirla, casi, en cierto sentido, su reverso. Ítaca impulsa el viaje. La ciudad lo refrena. Cavafis, lo que dice, es que el viaje no es para cualquiera. Que no deberíamos recorrer las ciudades ajenas por las razones equivocadas, esperando hallar en ellas lo que no encontramos en la nuestra. Porque allí donde vamos nos espera la misma ciudad, una ciudad que siempre llevamos con nosotros. Ítaca es pobre para aquel que volvió a ella en estado de pobreza. Si con el viaje nos hubiéramos apropiado de una fortuna, Ítaca nos habría recibido con tesoro y con fiesta. Durante cada uno de nuestros viajes, y antes aun de partir, estamos construyendo la ciudad que llevaremos al mundo.

Como ven, un poema no dice lo contrario del otro. Yo también me he ido lejos y creo que Cavafis entiende una verdad, y a veces hasta creo que salí antes de tiempo; no por la edad —ya no era adolescente, y casi tampoco joven—, sino por la falta de cosas necesarias dentro de mí. Aunque Cavafis recomendaría no perder un segundo más en el arrepentimiento.

La traducción es de Miguel Castillo Didier.

La ciudad

Dijiste: “Iré a otra ciudad, iré a otro mar.
Otra ciudad ha de hallarse mejor que ésta.
Todo esfuerzo mío es una condena escrita;
y está mi corazón —como un cadáver— sepultado.
Mi espíritu hasta cuándo permanecerá en este marasmo.
Donde mis ojos vuelva, donde quiera que mire
oscuras ruinas de mi vida veo aquí,
donde tantos años pasé y destruí y perdí”.

Nuevas tierras no hallarás, no hallarás otros mares.
La ciudad te seguirá. Vagarás
por las mismas calles. Y en los mismos barrios te harás viejo
y en estas mismas casas encanecerás.
Siempre llegarás a esta ciudad. Para otro lugar —no esperes—
no hay barco para ti, no hay camino.
Así como tu vida la arruinaste aquí
en este rincón pequeño, en toda tierra la destruiste.

jueves, noviembre 13, 2008

Ítaca: canciones

Otra manera de recrear el poema —otra además de la lectura en voz alta o baja— es convertirlo en canción. Una canción es el esfuerzo de juntar dos líneas: la del sonido musical y la de la realización lingüística. En la historia del arte, sin embargo, cada línea reclama su independencia. No son abundantes los episodios donde escuchemos sin reparos una tonada teniendo como referente de ella un poema. ¿Habría que olvidarse, un poco, del poema para apreciar la pieza inspirada en él en lo que vale? Puede ser; pero sólo consigue hacérnoslo olvidar una composición resistente, o una ejecución hábil del tañedor o del cantante.

El alemán de ascendencia griega Alexandros Hatzis interpreta esta composición de Yiannis Petritsis que tiene por letra el poema de Constantino Cavafis. El tema puede resultar de su interés si quieren oír los versos en el idioma del escritor.

Hatzis: Izáki

El chileno Patricio Anabalón se basa en la traducción que hace de Ítaca a nuestro idioma su compatriota Miguel Castillo Didier. Anabalón sigue rigurosamente el poema; pero en lugar de volverse esto una virtud, el hombre parece ir “corriendo” detrás de Cavafis, inseguro de saber en qué consistirá su aportación propia.

Anabalón: Ítaca

Quien ha hecho un trabajo estupendo a partir de las frases del poeta griego es el “cantautor” catalán Lluís Llach. Es, entre los músicos que hemos recordado hoy, el que ha sido menos “fiel” a Cavafis. Tampoco es que se aleje tanto del poema, pero le preocupa menos la literalidad que a los músicos anteriores. Su Ítaca es más personal y tal vez por lo mismo más potente, desde la introducción —un poco a la Vangelis— con sintetizadores “oceánicos” hasta el colofón entre orquestal y rockanrolero, los cálidos ritmos mediterráneos de la batería y el piano, las cuerdas permisivas, un emocionante solo de saxofón y, sobre todo, el desolado canto de Llach. Por ello he dejado este audio-video como escucha final.

Lluís Llach: Viatge a Ítaca

Viatge a Ítaca
(C. Kavafis, Carles Riba, Lluís Llach)

Quan surts per fer el viatge cap a Itaca,
has de pregar que el camí sigui llarg,
ple d'aventures, ple de coneixences.
Has de pregar que el camí sigui llarg,
que siguin moltes les matinades
que entraràs en un port que els teus ulls ignoraven,
i vagis a ciutats per aprendre dels que saben.
Tingues sempre al cor la idea d'Itaca.
Has d'arribar-hi, és el teu destí,
però no forcis gens la travessia.
És preferible que duri molts anys,
que siguis vell quan fondegis l'illa,
ric de tot el que hauràs guanyat fent el camí,
sense esperar que et doni més riqueses.
Itaca t'ha donat el bell viatge,
sense ella no hauries sortit.
I si la trobes pobra, no és que Itaca
t'hagi enganyat. Savi, com bé t'has fet,
sabràs el que volen dir les Itaque
s.

miércoles, noviembre 12, 2008

Ítaca: recitaciones

Los lectores de novelas prefieren —por lo regular, si bien con numerosas excepciones— la lectura en la hoja antes que su visualización en la sala de cine. Los lectores de poemas anteponen su experiencia dentro del silencio y suelen quedar inconformes cuando otros, o hasta ellos mismos, leen los versos en voz alta. Un fenómeno y otro tienen que ver con la desigualdad entre la voz imaginada y la voz creada, la “alta”. Pero en su materialidad, y siempre y cuando logre evadir la afectación y los gestos asociados a los verbos declamar yrecitar, la lectura en voz alta puede ser para el oyente una experiencia grata.

Escuchemos a la actriz griega Elli Lambeti repetir, en su idioma original, el poema de Constantino Cavafis Ítaca. La autora del video sobrepuso la voz de Lambeti a un fondo musical de Mark Isham.

Ιθακη

Así se oye el poema cuando lo lee una mujer que habla la lengua griega de Cavafis.

La última escena de la película Kavafis (1996, dirección de Iannis Smaragdis, con música del archiconocido tecladista Vangelis) incluye su poema más célebre; la voz
—ya que no he visto la película— supongo pertenece al actor Vassilis Diamantopoulos.

Καβάφης

Sean Connery resultó ser, para mi gusto y sorpresa, una voz adecuada para el poema
—al menos para su traducción al inglés. Una vez más se recurrió, para la musicalización, a Vangelis; como si no hubiera más músicos en Grecia, pero bueno: tal vez, en efecto, no los hay. Esta grabación sale del libro A journey in colour, compuesto por una selección de la obra pictórica de la esposa de Connery, Micheline Roquebrune. Escogí esta grabación para cerrar mi entrada porque el autor del video añadió una traducción al español. Y en lo que aparecen lectores de habla española, pues bueno...

Sean Connery reading C. P. Cavafy's Ithaca

martes, noviembre 11, 2008

El viaje hacia Ítaca

Un amigo se ha ido, un amigo que en otras ocasiones ha abandonado esta ciudad —como yo mismo— y me pidió que buscara para él un poema que le dije años atrás, en otra de sus salidas. Así que aquí lo tienes, querido Yobardo.

Ítaca
Constantino Kavafis

Cuando salgas en el viaje, hacia Ítaca
desea que el camino sea largo,
pleno de aventuras, pleno de conocimientos.
A los Lestrigones y a los Cíclopes,
al irritado Poseidón no temas,
tales cosas en tu ruta nunca hallarás,
si elevado se mantiene tu pensamiento, si una selecta
emoción tu espíritu y tu cuerpo embarga.
A los Lestrigones y a los Cíclopes,
y al feroz Poseidón no encontrarás,
si dentro de tu alma no los llevas,
si tu alma no los yergue delante de ti.

Desea que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas estivales
en que con cuánta dicha, con cuánta alegría
entres a puertos nunca vistos:
detente en mercados fenicios,
y adquiere las bellas mercancías,
ámbares y ébanos, marfiles y corales,
y perfumes voluptuosos de toda clase,
cuanto más abundantes puedas perfumes voluptuosos;
anda a muchas ciudades Egipcias
a aprender y aprender de los sabios.

Siempre en tu pensamiento ten a Ítaca.
Llegar hasta allí es tu destino.
Pero no apures tu viaje en absoluto.
Mejor que muchos años dure:
y, viejo ya, ancles en la isla,
rico con cuanto ganaste en el camino,
sin esperar que riquezas te dé Ítaca.

Ítaca te dio el bello viaje.
Sin ella no hubieras salido al camino.
Otras cosas no tiene ya que darte.

Y si pobre la encuentras, Ítaca no te ha engañado.
Sabio así como llegaste a ser, con experiencia tanta,
ya habrás comprendido las Ítacas qué es lo que significan.

(Traducción de Miguel Castillo Didier en Poesía universal traducida por poetas chilenos, 1996).

También te mando la versión original (Poiēmata, 1935) y una versión fonética del original, qué te parece. Esto es por si un día aprendemos griego. Pa que no digas que no te quiero, condenadote.

ΙΘΑΚΗ
Κωνσταντίνος Καβάφης

Σα βγεις στον πηγαιμό για την Ιθάκη,
να εύχεσαι νάναι μακρύς ο δρόμος,
γεμάτος περιπέτειες, γεμάτος γνώσεις.
Τους Λαιστρυγόνας και τους Κύκλωπας,
τον θυμωνένο Ποσειδώνα μη φοβάσαι,
τέτοια στον δρόμο σου ποτέ σου δεν θα βρεις,
αν μεν’η σκέψις σου υψυλή, αν εκλεκτή
συγκίνησις το πνεύμα και το σώμα σου αγγίζει.
Τους Λαιστρυγόνας και τους Κύκλωπας,
τον άγριο Ποσειδώνα δεν θα συναντήσεις,
αν δεν τους κουβανείς μες στην ψυχή σου,
αν η ψυχή σου δεν τους στήνει εμπρός σου.

Να εύχεσαι νάναι μακρύς ο δρόμος.
Πολλά τα καλοκαιρινά πρωϊά να είναι
που με τι ευχαρίστησι, με τι χαρά
θα μπαίνεις σε λιμένας πρωτοειδωμένους.
Να σταματήσεις σ’εμπορία Φοινικικά,
και τες καλές πραγμάτειες ν’αποκτήσεις,
σεντέφια και κοράλλια, κεχριμπάρια κ’έβενους,
και ηδονικά μυρωδικά κάθε λογής,
όσο μπορείς πιο άφθονα ηδονικά μυρωδικά.
Σε πόλεις Αιγυπτιακές πολλές να πας,
να μάθεις και να μάθεις απ’τους σπουδασμένους.

Πάντα στον νου σου νάχεις την Ιθάκη.
Το φθάσιμον εκεί είν’ο προορισμός σου.
Αλλά μη βιάζεις το ταξείδι διόλου.
Καλλίτερα χρόνια πολλά να διαρκέσει,
και γέρος πιά ν’αράξεις στο νησί,
πλούσιος με όσα κέρδισες στον δρόμο,
μή προσδοκώντας πλούτι να σε δώσει η Ιθάκη.

Η Ιθάκη σ’έδωσε τώραίο ταξείδι.
Χωρίς αυτήν δεν θάβγαινες στον δρόμο.
Αλλά δεν έχει να σε δώσει πιά.

Κι αν πτωχική την βρεις, η Ιθάκη δεν σε γέλασε.
Έτσι σοφός που έγινες, με τόση πείρα,
ήδη θα το κατάλαβες η Ιθάκες τι σημαίνουν.

Izáki
Konstantinos Kavafis

Sabguís stonbiguemó guiatinizáki
naéfjese náne makrís odrómos,
guemátos peripéties, guemátos gnósis.
Tuslestrigónas ketuskíklopas
tonzimoméno posidóna mí fobáse,
tétia stondrómosu potésu dén zabrís,
anmén isképsisu ipsilí, aneklektikí
singuínisis topnévma ketosómasu anguísi.
Tuslestrigónas ketuskíklopas,
tonágrio posidóna dén zasinandísis,
andén tuskubanís méstinpsijísu,
anipsijísu déndustíni embrósu.

Naéfjese náne makrús odrómos.
Polá takalokeriná proiá naíne
pu metíefjarístisi, me tíjará
zabénis seliménas protoidoménus;
nastamatísis semboría finikiká,
keteskalés pragmáties napoktísis,
sendéfia kekorália, kejrimbária kévenus,
keidoniká mirodiká káze loguís,
óso borís pió áfzona idoniká mirodiká;
sepólis eguiptiakés polés napás,
namázis kenamázis aptuspudasménus.

Pánda stonúsu nájis tinizáki.
Tofzásimon ekí in oproorismósu.
Alá mí biá$is totaxídi diólu.
Kalítera jrónia polá nadiarkési;
keguéros piá naráxis stonisí,
plúsios meósa kérdises stondrómo,
mí prosdokóndas plúti násedósi iizáki.

Iizáki sédose toréo taxídi.
Jorís aftín denzávguenes stondrómo.
Alá denéji nasedósi piá.

Kian ptojikí tinvrís, iizáki dén seguélase.
Étsi sofós puéguines, metósi píra,
ídi zá tokatálaves iizákes tí siménun.

La escritura griega, con la transliteración, las hallé en una de las páginas del sitio del astrólogo Jerry Brignone. Hallo en el mismo lugar una bien lograda traducción al español del poema de Kavafis, realizada por Nina Anghelidis y Carlos Spinedi, del libro Poesía griega contemporánea (La Habana, 1998). Lo digo para que entres al sitio y la leas, eh, no lo digo nada más por desperdiciar teclazos.

Uno quería ser exégeta de libros y terminó volviéndose exégeta de internet. Pero hallas cosas estupendas, no me digas que no.

Qué hermosura los libros cubanos, verdad; me gustaría tener ése. Si escogí el trabajo del chileno Castillo Didier —aparte de su elocuencia y su gracia, que están en primer lugar— fue porque lo conocí antes que otras traducciones... ¡hace casi diez años! Siempre hay algo que me gusta en la interpretación de cada distinto autor. Desearía poner diez cabezas dentro de la mía, cada una con un sistema nervioso especial y un oído especial, y combinar todas las traducciones en una sola; escuchar y comprender todos los matices, sin perder ninguno. Me cuesta decidirme por una versión de Ítaca; me quedaría con la de Castillo Didier porque fue la que oíste desde mí. Espero que lo recuerdes.

V
ientos propicios, argonauta.

viernes, noviembre 07, 2008

Música para una revolución

Hoy la humanidad cumple uno de sus grandes aniversarios. Yo quisiera escribir con mejores palabras y dejarlas aquí para que un día fueran recuerdo de un recuerdo. Pero nunca el recuerdo de algo muerto. Puede no ser recuerdo la palabra que necesito. Tal vez sea memoria lo que busco, memoria de una historia viva, memoria de un momento memorable en la opulenta existencia del mundo que no para de girar.

L
laman “de octubre” a la Revolución bolchevique porque, según el calendario juliano —en uso en Rusia al principo del siglo XX—, era 25 de octubre de 1917 cuando en Petrogrado, capital de la república provisional burguesa como antes lo había sido del imperio, estalló el alzamiento acaudillado por Vladimir Lenin en contra del gobierno capitalista que reemplazó al de los zares; la fecha equivale al 7 de noviembre del calendario moderno.

L
a música habla mejor de lo que yo lo hago; la música, esta música que van a oír (les conviene hacerlo), esta música que ustedes necesitan es la del himno nacional de la Unión Soviética.

Союз нерушимый республик свободных

Voy a contarles lo mejor que pueda la historia de este himno.

En 1815, el himno zarista tenía
la música (de autor desconocido) del himno británico God save the Queen, con letra en ruso del poeta Vasily Zhukovsky. Alexei Lvov concibió una melodía específica para las palabras del poeta. Desde 1833 hasta 1917 Dios salve al zar, de Lvov y Zhukovsky, fue la canción de la Rusia imperial.

A la caída del imperio, el príncipe Lvov, Georgi Yevgénievich (sin parentesco con el compositor, simplemente un homónimo), asume la jefatura del Estado y del gobierno. Lo releva el abogado Aleksandr Kerenski. Durante los meses de gobierno demócrata, el himno patrio fue ¡La Marsellesa! Con letra en ruso, por supuesto. ¿No parece extraño que la nación de algunos de los más grandes genios de la música se haya valido en tantas ocasiones de la inspiración extranjera?

El 8 de noviembre del 17, Lenin es elegido Premier de la Unión Soviética. Como himno de la federación, en 1918 las repúblicas soviéticas adoptan La Internacional, otro tema francés, emblema de las luchas comunistas y anarquistas desde el siglo XIX.

La vocación del socialismo es internacionalista: la liberación auténtica de los seres humanos no puede estar supeditada a la mezquindad del nacionalismo; sin embargo, durante la segunda guerra mundial los líderes de la URSS habrían de descubrir la conveniencia
—y más: la necesidadde infundir en las tropas un espíritu patriótico, una furia justa contra el imperialismo hitleriano, la convicción de que la defensa del socialismo pasaba por la defensa de la independencia nacional. Los soldados que defendían la tierra de su nacimiento, su niñez y su juventud, defendían también las conquistas del que por entonces era el único Estado obrero del planeta. La Internacional está dedicada a un movimiento mundial, el comunismo; dentro de un mundo en guerra había que pensar en un canto cuyo primer alcance fuera la patria socialista.

Fue así que e
l sucesor de Lenin, Iosif Stalin, convocó a un concurso para que la URSS contara con un himno nacional propio que no fuera un préstamo de los franceses. El ganador fue Alexander Alexandrov, quien retomó una pieza de su autoría, compuesta originalmente en 1936. Tal pieza, Hoy la vida es mejor (escúchenla aquí y aquí), se convirtió en 1939 —una vez efectuadas diversas modificaciones— en himno del partido Bolchevique, con letra en metro alejandrino (Pesnya o partii) de Vasily Lebedev-Kumach. Es interesante que Alexandrov haya creado tres trabajos distintos a partir de los mismos sonidos; esta persistencia delata la confianza del músico en que su idea básica daría lugar, más temprano que tarde, a una gran obra.

E
l Ensamble del Ejército Rojo realizó en 1939 la siguiente grabación del himno del partido Bolchevique. Conduce el mismo Alexandrov.

Песня о партии

Sobre la pauta de Alexandrov, Gabriel El-Registan y Sergei Mijalkov le dieron letra al himno nacional.

El primer día de 1944 la radio soviética difunde el nuevo himno, intitulado Unión inquebrantable de repúblicas libres, y se le adoptó
oficialmente como himno nacional el 15 de marzo de ese mismo año. La interpretación que escuchamos en el primer video, la que prefiero, fue grabada en los años 80 y se acredita en el sitio Russian Anthems Museum al Ensamble Alexandrov del Ejército Rojo. La página referida no proporciona mayores advertencias; si por el blog pasa alguien que cuente con más datos, habrá de compartirlos con nosotros, se lo agradeceremos desde el alma que sí existe, aunque los materialistas dialécticos la nieguen.

El blog Canciones Rojas presenta la letra rusa del himno nacional soviético con caracteres círilicos y una transliteración de éstos, más una traducción a nuestro idioma que me tomo la muy debida libertad de copiar para nuestro blog.

Unión inquebrantable de repúblicas libres
forjada, para la eternidad, por la Gran Rus.
Salud a la obra creada por la voluntad de los pueblos,
¡la única, la poderosa Unión Soviética!

Gloria a ti, nuestra patria libre,
firme bastión de la amistad entre las naciones.
¡El partido de Lenin es la fuerza del pueblo
que nos llevará al triunfo del comunismo!

A través de las tempestades brilló el sol de la libertad
y Lenin, el grande, el camino señaló.
Levantando a los pueblos a la acción justiciera,
¡al trabajo y a las hazañas él nos inspiró!

Gloria a ti...

En la victoria de las ideas inmortales del comunismo
vemos el futuro de nuestro país.
¡Y a la bandera roja de la patria gloriosa
seremos por siempre firmemente leales!

Gloria a ti...

Esta versión data de 1977; las frases son las pronunciadas en el primer video. Ahora bien, la letra de 1944 era algo distinta...

Unión inquebrantable de repúblicas libres
forjada, para la eternidad, por la Gran Rus.
Salud a la obra creada por la voluntad de los pueblos,
¡la única, la poderosa Unión Soviética!

Gloria a ti, nuestra patria libre,
firme bastión de la amistad entre las naciones.
¡Baluarte soviético, baluarte del pueblo,
a la victoria nos conducirá!

A través de las tempestades brilló el sol de la libertad
y Lenin, el grande, el camino señaló.
Así Stalin nos ha formado: fieles a la patria,
¡para el trabajo y la hazaña nos preparó!

Gloria a ti, nuestra patria libre,
firme bastión de la felicidad de las naciones.
¡Baluarte soviético, baluarte del pueblo,
a la victoria nos conducirá!

Nosotros forjamos nuestro ejército en las luchas,
a los nefastos invasores barreremos del camino
y en el campo de batalla decidiremos el destino de las generaciones,
¡dirigiremos nuestra patria hacia el triunfo!

Gloria a ti, nuestra patria libre,
firme bastión de la gloria de las naciones.
¡Baluarte soviético, baluarte del pueblo,
a la victoria nos conducirá!

Союз нерушимый республик свободных

La encarnación primera de Unión inquebrantable... era belicosa (a los nefastos invasores barreremos del camino); no podía ocurrir de otro modo: repito que la creación misma del himno servía a un propósito de defensa nacional. ¿Y no ocurre lo mismo con todas las canciones patrias? Coadyuvan en la cohesión psicológica del organismo social.

El himno de 1944, además, ensalzaba a Stalin. La versión de 1977 eliminó las alusiones a Stalin y es más una oda a la solidaridad popular internacional que un cántico guerrero. Le pasó al nombre de Stalin lo que a Agustín de Iturbide y Antonio López de Santa Anna, cuyas menciones explícitas o implícitas se omiten en la mayoría de las interpretaciones de nuestro himno nacional. Me gusta más la letra de 1977 de Unión inquebrantable..., pero no deja de molestarme la despreciable actitud de los líderes rusos que, tras la muerte de Stalin, por motivos mezquinos discurrieron cómo librarse de la pesada memoria del formidable vencedor de Hitler. Es hora de decirlo: no hubo en el siglo XX personaje político más grande que Stalin. Tendríamos que desarrollar esta aseveración en otro momento; por ahora apuntemos que, sin ocultar injusticias ni errores, el legado de Stalin es fundamentalmente constructivo y benéfico para la humanidad.

Stalin muere en 1953 y Nikita Jruschov asciende a la primera magistratura del país. El envidioso Jruschov, en su afán
“desestalinizador, deja sin letra al himno nacional, que se interpretará instrumentalmente hasta 1977, cuando Mijalkov revisa su propia escritura y la reconstruye, con el visto bueno del líder soviético de aquel momento, Leonid Breznev.

En los años 90, los años de Boris Yeltsin, una composición de Mijail Glinka (
1804–1857), la Canción patriótica (así se le llamaba en la segunda guerra mundial), fue utilizada, sin palabras, como himno de la república ex-soviética de Rusia. Vladimir Putin invalidó la decisión de Yeltsin y rescató la preciosa obra de Alexandrov. Una vez más, el viejo Mijalkov (nació en 1913) fue llamado a reescribir la letra, ahora para un Estado capitalista. Se descartó el nombre de Lenin y las referencias al comunismo y resultó un post-sovietismo light que no me da la gana mentar más por aquí. Por respeto a El-Registan, fallecido en 1945, continúa acreditándosele como autor, al lado de Mijalkov y Alexandrov.

En mi opinión, no consiguió escribir nadie para su país un himno más hermoso. En Unión inquebrantable... escuchamos una de las obras más conmovedoras que haya producido el ser humano, una de las más fuertes y originales, que rehuye por igual la languidez y el ritmo militar hacia cuyos puntos oscilan la mayoría de los himnos nacionales. El himno soviético es majestuoso; y habremos de cuidarnos de no volver a usar esta palabra, majestuoso, porque muy pocas piezas aparte de ésta la merecen. No cesará de sorprendernos que esta música llena de fuego, en la que resuena un espíritu optimista e infatigable, haya sido creada en medio de la etapa de existencia más difícil en la historia del pueblo ruso. Fue creada en medio de la penuria, en medio del hambre, del acoso por parte del nazismo depredador, y sin embargo expresa vivacidad y hasta alegría
aunque es una alegría grave; porque sólo conocen el valor de la alegría los individuos y los pueblos que han padecido heridas y dolor, y sólo la alegría de ellos es profunda.

No es el tema del post, pero creo que el himno nacional mexicano también es majestuoso; mi favorito después del soviético. El de Estados Unidos no me gusta; así como el soviético excava en la profundidad del corazón humano, el estadunidense frena en lo superficial; me suena flácido, aburrido, como salido de una iglesia blanca donde sólo pudiera deleitar a puritanos estúpidos
.

Unión inquebrantable... cumplió en plenitud el propósito para el que Stalin había encomendado su creación. Los socialistas no dejaron de tener como meta la liberación del proletariado mundial pero, al mismo tiempo, el nacionalismo de la joven Unión Soviética llegó a ser tan intenso como el de cualquier otro país de la vieja Europa. Tan grande reventó el fervor patriótico que la conflagración llamada entre nosotros segunda guerra mundial es designada en Rusia Gran Guerra Patria”. Sin embargo, creo que una grandeza superior aun a ésta es que Alexander Alexandrov creó no sólo un himno nacional, sino un himno mundial, un himno humano.
Estampilla postal de la URSS (1954) que representa, de izquierda a derecha, a Marx, Engels, Lenin y Stalin; tomada de http://www.stamprussia.com.

jueves, noviembre 06, 2008

Ya mero llega el amero

Los siguientes 9 minutos de video están causando sensación entre los internautas de aquí y de allá.

Hal Turner muestra el amero

Este video
o uno con exactamente el mismo contenido llegó por vez primera a mi buzón electrónico en la segunda quincena de octubre. A partir de entonces, media docena de usuarios de internet, si no más, han vuelto a mandármelo media docena de veces. Ninguno de estos usuarios conoce a los otros. Todos ellos cuentan con títulos universitarios.

El compa del video, Hal Turner, asegura que, como consecuencia de la crisis económica por la que el planeta atraviesa,
dentro de muy poco tiempo (febrero de 2009 a más tardar) el dólar estadunidense perderá su valor por completo y será reemplazado por una nueva moneda denominada “amero”. El amero, cito a Turner, “reemplazará al dólar estadunidense, al dólar canadiense y al peso mexicano”; vendría a ser un equivalente del euro que circula en la Unión Europea. La deuda de la patria de Hal se ha desbordado; para soportar sus gastos el país debe pedir prestado un 90% de los ahorros del mundo y China posee dos billones y medio de dólares en sus arcas como consecuencia del déficit comercial de Estados Unidos respecto de China. La sustitución es inevitable y los ciudadanos de Norteamérica se verán obligados a recibir de su gobierno, por cada dólar que le entreguen, una cantidad ínfima, digamos 2 centavos. Comprensiblemente, los norteamericanos protestarán, se generarán disturbios en las calles y el gobierno, previendo esta respuesta a sus medidas, está repatriando soldados desde Irak para que contrarresten la furia del pueblo. En preparación de su jugada, el gobierno de la Unión Americana habría trasladado no ha mucho tiempo 800 000 millones de ameros al Banco de Desarrollo de China. Para respaldar sus palabras, Turner sostiene en su mano una moneda —con valor de 20 ameros— y la muestra a la cámara.

El relato es verosímil, la crisis económica muy real y la moneda es mostrada con lujo de detalle; Turner la hace resonar contra una mesa metálica y se detiene en características como su fecha y lugar de acuñación (2007; Denver, Colorado). Ahora bien: esto no basta para hacer verdaderas sus afirmaciones.

La idea de una moneda común para los tres países
“norteamericanos” (Estados Unidos, Canadá y México) fue esbozada desde los primeros años del TLCAN. Un grupo relevante de políticos y académicos cree que la integración económica completa, a la manera europea, es indispensable para que el continente compita con éxito contra Europa y China. El nombre “amero” fue dado a esta moneda hipótetica por el economista Herbert G. Grubel en un libro titulado The case for the amero: The economics and politics of a North American monetary union.

Encontré una grabación del programa En contexto, de Telemundo, donde se analiza la posibilidad del amero de forma mucho más serena que como lo hace Hal Turner. Rubén Luengas entrevista nada más ni nada menos que a Robert Pastor, yerno de Robert Strange McNamara, famoso criminal de guerr...; que diga, famosa personalidad que fungió como secretario de Defensa de los presidentes John F. Kennedy y Lyndon B. Johnson durante la guerra de Vietnam. Pastor asesoró a Jimmy Carter en temas latinoamericanos y sirvió a Bill Clinton como embajador en Panamá. El video contiene fragmentos de una entrevista de Larry King (CNN) a Vicente Fox, quien rehuye hablar de un
“euro americano” (valga la expresión) pero se manifiesta en favor de una integración comercial de las Américas que conduciría (“a largo, largo plazo”, conviene Fox) a una moneda común. El video incluye los puntos de vista del analista geopolítico Alfredo Jalife-Rahme.

El amero, ¿ya mero?

Si bien cuentan con sustento verídico, las afirmaciones específicas de Hal Turner son falsas.
Falso el movimiento de 800 000 millones de ameros a China, falso que la sustitución del dólar por el amero vaya a tener lugar en los años más próximos y falso que la repatriación de soldados tenga que ver con estallidos de violencia de gente que se niega a cambiar sus monedas.

La moneda que Turner estrella contra su mesa fue diseñada y confeccionada por el artesano Daniel Carr. Suena a metal, es de metal y rueda, sí, ¿y eso qué? No sirve como unidad de cuenta, carece de valor legal para el intercambio comercial y no está prohibido que el escultor la acuñe si desea promocionar su trabajo. Naveguen por el sitio de Carr y podrán ver fotos y dibujos de la misma moneda que Turner hace chocar contra su mesa (como si el hecho de que la moneda sea metálica probara algo).
El amero de Carr
Viene al caso contar una anécdota (la copio de un comentario que le dejé al ciberamigo Champy). Días antes de las elecciones gringas, me metí al blog de Turner y vi una foto trucada en la que aparecía Barack Obama con cabello afro, bocota de sandía y como si hablara con slang de Nueva Orleans: el estereotipo de lo que un racista asume que es un negro. El autor del post felicitaba con ironías a Estados Unidos porque tenían un HNIC, acrónimo de head nigger in charge. Le dejé un comentario: Wow. A racist. El blog tiene moderación y obviamente mi comment nunca apareció. No tengo pruebas de lo que digo; el post fue eliminado menos de una hora después de que yo escribiera y no me tomé la molestia de conservar una fotografía de la página, así que están en su derecho de no creerme después de todo, no es más que una anécdota nada importante pero hay suficientes pruebas en internet de que este cuate es un racista. Y conste que detesto a Obama casi tanto como a Hillary Clinton, John McCain o George Bush II, pero el racismo no va conmigo (mal podría ir conmigo si estoy más prieto que Obama, quien más bien es poquito café con mucha leche). Turner cree en la supremacía de la raza blanca; es antinegro, antijudío, anticomunista, amigo de neonazis, culpa a los inmigrantes por la debacle financiera, etc., etc., etc. ¡Una chulada! El tipo no oculta su ideología; los 5 últimos links son de su blog.

Turner, alguna vez coodinador de la campaña presidencial de Pat Buchanan en el norte de New Jersey, conduce un programa de radio (transmitido en diferentes épocas por diferentes estaciones) donde le da rienda suelta a sus provocaciones racistas. Terminó vetado de la radio estatal, por lo que ha debido enclaustrar su estúpida pasión en internet. Su anterior website fue atacado por unos hackers de tendencia anarquista, el grupo
Anonymous, pero sobrevive su infame blog.

Vayan estos antecedentes del pacato Turner con una respetuosa llamada de atención al profesor Jalife-Rahme
por hacerse eco en una columna reciente de las barrabasadas de Turner. ;)

Y vaya mi reconocimiento al autor del blog Alvrosda, donde encontré la traducción al español del video de Turner... y también los primeros elementos para dudar del cuento del amero.

¿Desea engañar Turner al público?
¿Es un estafador? De algún modo lo es, pues miente; pero no creo que le interese engañar a los demás, me parece que miente sin saber que miente; parece creer que cuanto dice es la pura verdad. Leyendo sus notas, sus teorías, sus tonterías, uno se hace una idea de lo limitado de su pensamiento. Probablemente un bromista compró una de las monedas de Carr (pues están a la venta) y se la regaló a Turner con toda una mitología. Turner está tan chalado que es capaz de comprar litros y litros de helado caliente.

Más allá de lo despreciable de este sujeto, Turner ejerce alguna influencia sobre esos gringos blancos, tristes white trash les llaman los afortunados que, cada día más empobrecidos por la dirección económica de su gobierno y marginados de una efectiva participación política, son lanzados contra las masas de inmigrantes en la irracional creencia de que éstos van a robarse los empleos de los norteamericanos.

Les dejo un video en inglés, otro video en inglés y una nota en español del periódico TabascoHoy. Por supuesto, nunca recomendaré que me crean así nada más. Que cada quien haga su propia investigación y ejerza su propio criterio.

El amero de Turner es un fraude. Pero, como podemos ver por lo que está pasando con las bolsas de valores, el dólar de Bush es un fraude mucho mayor.

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Postdata. Hace unas horas
—ya todo el mundo lo sabe murió un hombre malvado. No me alegro y tampoco lo lamento.

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Otra postdata. E
l monero Hernández somete a consideración del lector neocon que añora un mercado común americano, estas tres nuevas monedas que, inspiradas en el amero, se llamarían respectivamente mero mero, culero y soflamero. Sobra explicar la inspiración de estos nombres; contemplen las efigies y vayan el domingo por su Chamuco.