domingo, septiembre 09, 2007

Domingo soleado

Por: Eratóstenes Horamarcada

Hace dos meses, el crítico de cine Rafael Lemus hizo en la revista Día Siete, que distribuye el periódico El Universal, varias observaciones a una película... que no ha visto. Una película que desea ver, con toda su alma; pero a la cual, como a un seductor fuego, teme acercarse. Igual que a Octavio Paz la memoria de los dioses, el cine de Michael Moore despierta en Lemus fascinación y, al mismo tiempo, repugnancia. Pavor y amor. Estoy exagerando; amor no es, definitivamente, y sí, en cambio, indigestión. Pero es una indigestión que le produce a Lemus un chile del que su paladar no puede ni quiere privarse. Pueden leer, tras el vínculo, "El señor Michael Moore"; como luego pasa que los textos que uno cita desaparecen, me he atrevido a copiarlo acá. Por supuesto, retiraré de mi blog el artículo si "el señor Rafael Lemus" me pide hacerlo así.


Es tan absurdo el texto sobre Moore que tengo que consignar mi extrañamiento. A continuación, transcribo, entre comillas, algunos fragmentos del artículo, a los que siguen mis respuestas.

Rafa comienza con esta rara perla:

"El Hollywood clásico, con su pudor y sabiduría..."

¿Pudor? ¿Sabiduría? No, Rafa: Hollywood no vendía menos mierda ayer que hoy, lo que pasa es que ni tú ni yo ni nadie nos atrevemos a admitirlo. ¿Quién osaría levantar la voz ante Lo que el viento se llevó?

"... su abultada figura, su barata gorra, sus cochinos tenis..."

Si un día alguno de mis cuatro lectores visita la redacción de Día Siete, reconocerá a Rafa de inmediato: es el tipo de levita y bombín que hace girar con destreza un bastón mientras camina.

"... despachar a Moore con el argumento de que el suyo es un caso de interés exclusivamente estadounidense..."

Un "caso de interés". Los correctores de estilo contemporáneos del "Hollywood clásico", ¿habrían sido tan indulgentes con Lemus como éste lo es consigo?

"Estamos acabados..."

El único que está acabado eres tú, Rafa. El resto del planeta no te acompaña en tu desgracia.

"... todo lo gringo, incluyendo sus esquemáticos documentales, son asunto nuestro..."

Molestias innecesarias que se toma Rafiña (¿o es Rapiña?): podría ser más feliz si no se ocupara del botijón Moore. Otra cosa es que Día Siete lo obligue a ver lo que, aparentemente, no quiere ver.

"... un domingo odioso, caminaremos anestesiados hasta el cine..."

Lemus (¿o lémur?) no ha visto la película, pero está que se caga por despotricar en contra de ese hombretón obeso que en mala hora invadió los territorios de la mente lemusiana. Maldice de antemano hasta el día en que, anestesiado... (Qué sustancias te compras con lo que te paga Día Siete, mi buen Rafa.)

"... la atroz noticia de que Moore ya trabaja dos nuevos documentales..."

La atroz noticia es que Día Siete no le paga a Rafa por trabajar. Otros dirían que Moore "trabaja en dos documentales". Pero redactar cansa. Que otros se molesten en hacerlo.

"Todavía no nace el valiente que mire al señor Moore y diga: “Ah, mira, un señor inteligente”."

Los valientes, si ven pasar a Lemus, dicen: “¡Ah, mira, un señor Rafa!”

A propósito, me gustaría que el público lector reparara en otras dos obsesiones de Lemus, al lado de lo que sufre por Moore: tales obsesiones son la inteligencia y la palabra “señor”. Diría que Rafa es un tipo (que quisiera ser un señor) preocupado por la incertidumbre de no ser más inteligente que aquellos a quienes critica.

"Puede decirse esto y aquello sobre su ordinario temperamento..."

O puede no decirse. Insisto: el masoquista de marras tortura su pequeña mente en vano. En cuanto a su temperamento, no cabe duda, debe ser extraordinario.

"... nadie puede afirmar, no sin risas, que el tipo sea una lumbrera. No lo es."

Nadie, no sin risas, no lo es. Que quede claro.

"... sus documentales distan mucho de ser sabios."

La auténtica sabiduría sólo puede adquirirse repasando viejas cintas del Hollywood clásico.

La parte de "imposible esto, imposible lo otro", nos la saltamos; imposible no compadecer al célebre y mimado articulista cuando no deja de flagelarse viendo lo que dice que no quiere ver, quizá con culposa conciencia por consumir sustancias anestesiantes (leer cualquiera de tus libros produce el mismo efecto, Rafiña).

"... disparar contra George W. Bush, el blanco más sencillo..."

Intelectualoides del mundo postcomunista, uníos: cesen vuestras críticas a Bush. ¿No ven que es el blanco (y anglosajón y protestante) más sencillo? Tírenle a izquierdistas difíciles, disparen a la dura piel de Moore: será hacer blanco en un elefante.

"... y mirar cómo el dardo termina volviéndose contra uno mismo..."

Lo vemos, Rafiña, lo vemos.

"Yo, Michael Moore. ¿Quién? Un chico como tú… pero poderoso."

Nada que pudiera aplicarse a compadres de Rafiña como Mario Vargas Llosa, the boy next door.

"Uno estaría tonto si demandara documentales objetivos, desapasionados."

Rafa, que cree no ser tonto, demanda lo que no demanda, sólo que así queda mal hasta con lo que queda bien.

"Es imposible la imparcialidad..."

Menuda vida la tuya con tantos imposibles, tío. Ya veo qué es lo que tanto te amarga.

"Ser un bribón no es cosa grave..."

¡Hasta te dan columna en Día Siete!

"... una imagen idílica de, digamos, Irak (niños que vuelan sus cometas, adultos que sonríen, multitudes cándidas) y en seguida el vicioso rostro de Bush..."

No recuerdo que esta secuencia aparezca en ninguna película del caballero de la abultada figura, tampoco sé cuál es el vicio que anestesia a Bush, pero Moore no podría hoy repetir en Irak la filmación de "niños que vuelan sus cometas", "adultos que sonríen" o "multitudes cándidas". La invasión norteamericana ha destrozado para siempre aquel mundo. Ah, pero es que a Bush no debe criticársele. Sería demasiado sencillo. Al menos para una "lumbrera" como Rafa. Por eso no se toma tan despreciable molestia. Y el que sí lo haga, es un bribón sin gracia. Advertidos quedáis.

"Incluso los más entusiastas deben aceptar... Bla, bla, bla..."

Lemus dedica la integridad de su postrer párrafo (o parrafada) a calificar como ínfimas las películas de Moore. Y si alguien le pregunta por qué, la respuesta es: porque yo lo digo. ¿Quién? Yo, Rafael Lemus. ¿Quién? Un chico como tú, pero poderoso (publico en Letras Libres). Moore no es Orson Welles y esto molesta a Rafa. No es Sergei Eisenstein y Rafa restriega los dientes. No es Leni Riefenstahl y Rafiña echa espuma por la boca, truena, vierte su torva alma en balbuceos: ¿qué es lo que demanda nuestro reseñado reseñista? Ni él mismo lo sabe. Puede que el viejo Lemus no pretenda ya nada. Lo único claro en su oscuro texto es que no soportaría presenciar más críticas a Bush. Al borde del colapso nervioso, se enoja porque la Tierra gira, porque camina entre lodo, porque lo rodean el cielo y el agua: lo que le molesta --confiesa en una breve y casi conmovedora explosión hollywoodyallenesca-- es que llueva, y que sea domingo, y que haga frío y su corazón esté solo, bien lejos ya de aquel público lector en el que badulaques como Enrique Krauze, Guillermo Sheridan o el mismo Rafael Lemus pretendieron influir para que nadie se opusiera a George Bush, a Felipe Calderón, a Emilio Azcárraga. Los amos (de Lemus) son todavía los amos (de Lemus), pero cada vez menos mexicanos se resignan a subordinarse a un lord sin cuestionarlo jamás. Reconozco cuando menos un mérito en Michael Moore del que carece Lemus, y es su coraje; su irritante humorismo supone una forma, entre varias posibles, de oponer resistencia a la irracionalidad de un poder opresivo. Si los intelectuales de mi país son animales de engorda, perros domésticos que no se exigen a sí mismos nada, quiero que el coraje que sí hay en otros países contagie su vitalidad a la inteligencia del mío. Y creo que eso es lo que está ocurriendo. Hoy es domingo, pero brilla el sol.

20 comentarios:

Anónimo dijo...

Los Paz, los Krauze y todos los que salieron de sus revistas tienen un papel (aunque sea pequeño) que jugar en el imperialismo. No quieren que nadie se mueva, que nadie proteste..., se trata de ablandar cerebros.

Pirer dijo...

BEST POST EVER...Si bien no soy precisamente un fan de Michael Moore, es imposible no reparar en la serie de inconsistencias lamentables que Rafael Lemus exhibe en su artículo, escrito, por cierto, con muy poca de la gracia que al gordito de Moore, hay que admitir, le sobra.
Saludos.

Alma Ma. Rico dijo...

Sería muy buen post si yo supiera... ¿quién es Rafael Lemus?, jajajaja, de seguro le quita el sueño a Michael Moore. Yo ya vi SICKO y es un documental estremecedor. Lo demoledor de esa película es que la esperanza de vida de los gringos que nacen hoy, es menor a la de los británicos, los franceses y que creen: ¡los cubanos! con todo y el boicot criminal.

Babel dijo...

Lo que veo que te exaspera como a mi, y ojalá a muchísimos mexicanos más, es la narcolepsia que tiene atrapados a seres como este Lemus; que acepten todo sin chistar, que estén tan entrenados, como mi perro, a agachar la cabeza en cuanto les grita el amo.
Exaspera que se crean que de verdad Bush es "un blanco fácil". Mientras no se acabe la invasión a Irak no hay que callarse! No es un tema demodeé!! No es algo que ya se usó la temporada pasada! Son vidas que siguen acabando, es un pueblo que sigue humillado, es un asesino que anda suelto!
Es triste, pero mientras haya voces que sigan gritando su indignación, este infierno se hará menos intolerable.
Corran a ver la peli!!! :D

Conflictiva dijo...

puta que buen post "Señor" y si, yo reconoceria a rafi, por sus POLAINAS.. y mira que lo dices todo con "preocupado por la incertidumbre de no ser más inteligente que aquellos a quienes critica" AHI esta el meollo del asunto.

Pereque dijo...

Bastante insoportable y gazmoño, sí, pero ¿quién le dice a este pedante que los documentales deben ser bonitos (que creo que es en lo que basa su defensa de Eisenstein y Riefenstahl? En mi opinión de cliente de Cinépolis, el único género cinematográfico que puede darse el lujo de ser feo, porque su fuerza radica en lo que dice y no en cómo lo dice, es el documental.

No me importa si Moore es un cerdo fodongo de gorra y tenis y odia a Bush y ama a Hussein o hace documentales feos o es tremendista o lo que sea: me interesa que sus documentales tengan información contrastable y verídica y que cuando especulen lo hagan con lógica. Si cumple con eso, es un buen documental; si no, pues no. Punto.

Saludos.

marichuy dijo...

Erat
Espléndido el desmenuce que haces del artículo de Lemus, confieso que hace siglos que no leo Día Siete. En cuanto a los amos de Lemus, ni que decir mi rey, es cosa de echarse un clavado en “Letras Libres” y contar, con los dedos de una mano, a los pocos colaboradores que escapan a la uniformidad del pensamiento (neo)liberal de uno de uno los judíos más racistas que yo haya leído: Enriquito Krauze.

No soy fan de Micheal Moore, pero tampoco su detractora, y si le reconozco sus atrevimientos para con el Bush

Me encantó eso de “Mario Vargas Llosa, the boy next door”, aunque debes de reconocer que Vargas Llosa con sus mil defectos, al contrario del Krauze, ha escrito varias memorables páginas de la literatura hispanoamericana. En cambio, el dueño de “Letras Libres”, como no sea textos para destrozar, lo mismo a Carlos Fuentes que al Peje, no le conozco ningún hito literario (si es que así pueden calificarse sus textos)

Ah, y a Lemus menos, ni sabía de su existencia.

Un Abrazo

Antonio dijo...

"Todavía no nace el valiente que mire al señor Moore y diga: “Ah, mira, un señor inteligente.” "

Eso es cierto.

Pero no es menos cierto que las salas de maternidad han vomitado a muchos inteligentes que al mirar a Moore dicen "Ahí va un señor valiente".

La crítica de Lemus es mala no por visceral, sino por que no demuestra nada, habla de fallas estéticas recurriendo a juicios subjetivos en especial en "...todos los documentalistas son unos canallas", y no menciona una sola mentira de las dichas por Moore, lo más cercano a eso es una vaga cita a "Algunos ociosos...", diciendo entre líneas que refutar seriamente a Moore es tarea de ociosos, no de alguien tan insigne como Lemus.

Un Abrazo

mafalda dijo...

........

Me gusto como aniquilaste el artículo, y deseo que el contagio del virus Moore no encuentre cura en este nuestro pais.

Un abrazo Erat, y nuevamente felicidades por el aniversario, ya coloque coment en el pedote.

Gracias por aportarme, enseñarme y ayudarme a analizar....

Te leo......

Mafalda

Ernest dijo...

no conozco a rafael lemus, pero debe ser rubio y barbado... (el ñor maicol mur ya lo había descubierto antes que tu y yo):


¡estúpidos hombres blancos!

Angeek dijo...

Jiji...qué buen post...¡le pusiste una "asoleada"! No sabía que Hollywood fuera pudoroso y sabio...y el colmo hacer una crítica de lo que no ha visto!!! ¿Es el mismo tipo que da cursos de apreciación literaria?

Dra. Kleine dijo...

zas!
Opinión. Bastante buenos los comentarios.

Anónimo dijo...

Pues no se si tengas razón en todo lo que dices, pero, por lo pronto, sí eres mejor escritor que ese tal Lemus..

licuado mental dijo...

No regresen a mi blog!

PEPMAC dijo...

Saludos Erath, no habia pasado a saludarte

Como siempre un placer leer tus post.

Ernesto dijo...

ese intento de lemus me recuerda aquello de los intelectuales encargados de poner "rosas sobre las cadenas"

lexlut@gmail.com dijo...

Erat, qué maravilloso espete, que fulminante pluma, qué manera de exponer a un reseñista guevón, torvo, volcado hacia su ideosincracia sin un miserable intento, siquiera, de hacer una crítica (que para eso le pagan, seguramente poco).

I B.O.W.

Anónimo dijo...

Que arda Lemus, que arda Paz en su laberinto, que arda el país con sus "animales de engorda" dentro, que ardan todos los ejemplares de Letras Libres y su cuerpo editorial, que arda -antes nuestros ojos justicieros- Día Siete y la columna de "Rafa". Que arda "Rafa" mismo.
Que arda todo lo que no es fotografía de nuestra memoria, aunque nuestra memoria esté podrida de pasado, infestada de viejas glorias, teorizada en “El capital”, aunque nuestra hoz y nuestro martillo estén oxidados. Aunque nos empecinemos a que la cultura, la estética y la crítica, si no es roja, no es.
Aunque no construyamos, aunque nos aferremos a que nuestras ruinas son sostenibles. Aunque creamos que nuestras formas de demanda son las únicas, las ciertas.
Todo, que arda. Nomás por arder. Porque nos lo merecemos. Porque llevamos 30 años esperándolo. Porque ya somos viejos y ya todo nos rebasó.
Y no es que seamos intolerantes con lo que criticamos, como lo que criticamos, es que somos nostálgicos.

Anónimo dijo...

"BEST POST EVER" ¿Pero quién carajos lee este blog, los fanes de myspace? Digo, OMG! Dudo mucho que el artículo de Lemus sea político o intente mantener a la población Mexicana con "los sesos derretidos". El motivo sería, si acaso (y depronto ni eso, porque qué pereza)incomodar a alguien, seguramente a ustedes, los nostálgicos (reitero, quizás ni eso, quizás sólo una queja y ya). Me da risa ver gente que apoya tu artículo sin saber quién es Lemus. No sé, me recuerda ese ensayo de Twain, "Corn-Pone opinions". Ya, ganaron la aprobación de un asno (un asno de categoría, valga decir, pero asno al fin y al cabo)y se escandalizaron acá como unas ancianas pudorosas y conservadoras. Como Moore con Bush, ese texto de Lemus es demasiado fácil de atacar. Y otra nota, al propio Moore ya no lo quieren ni en su propio país, salvo algunos izquierdistas que todavía viven en su burbuja bohemia, devotamente financiada por sus padres suburbanos. ¿Es ese el público con el que ustedes "anti-imperialistas" se identifican. No sé, busquemos otros modos de disentir sin caer en el "discurso vacío de la izquierda".

Eratóstenes Horamarcada dijo...

Anónimo: yo también dudo que a Lemus le interese la política (al menos en un sentido profundo) o que intente mantener a la población mexicana "con los sesos derretidos". De hecho, mi intención con este texto es criticar la banalización de la política, en la que caen autores como Lemus. R. L. es absurdo y es vil cuando dice:

"... una imagen idílica de, digamos, Irak (niños que vuelan sus cometas, adultos que sonríen, multitudes cándidas)".

Lemus debe estar muy feliz. Nunca volverá a ver esas imágenes.