viernes, noviembre 23, 2007

Árbol de tilo

Por: Eratóstenes Horamarcada

Demasiado joven murió Franz Peter Schubert, el 19 de noviembre de 1828, en Viena, donde había nacido 31 años atrás. En ese penoso y brevísimo lapso pudo confeccionar una formidable obra integrada por tal vez un millar de piezas distin
tas, de la que han prevalecido en la memoria del público los Lieder o "canciones"; Lied es la forma alemana del singular que designa a cada composición cuya melodía interpreta un vocalista, por lo común con la armonía de uno o pocos instrumentos; el número plural de Lied es Lieder.

Franz Schubert, en un cuadro (1875) de Wilhelm August Rieder

Franz Schubert dio al Lied (Kunstlied, para distinguirlo de la canción popular, Volkslied)
su configuración más acabada como género musical. Escribió más de seiscientos. Schubert unió en un solo cuerpo el canto y el piano sin que disminuyera la capacidad expresiva de la voz ni la del instrumento; antes, por el contrario, esta capacidad, en manos de Schubert, se intensifica o refina; pero el compositor, al tiempo que pule la expresividad, aleja a una y a otro, voz y piano, de los manierismos, virtuosismos o voluptuosidades de los conciertos o de las arias de ópera, guiándolos bajo un principio de limpieza, de suma delicadeza y austeridad. Schubert, digámoslo así, ha sabido "calibrar" las dimensiones de la canción; en su música, en su duración, en su texto, los Lieder se convierten en temas, en unidades autónomas, como los poemas de un libro.

El
Lied había nacido anudado a la poesía, por lo que puede decirse que Schubert revitaliza su tradición, reanudando la corriente desde su manantial. Los historiadores han rastreado los orígenes del género en las tonadas populares anónimas y en los coros de la liturgia cristiana protestante que legó a Europa Martín Lutero, figura fundadora indispensable de la música alemana y de la lengua alemana. En días de Schubert, los artistas solían poner música a los poemas de Johann Wolfgang von Goethe, transformándolos en Lieder. Schubert, admirador fervoroso del autor de Fausto, también realizó adaptaciones de sus escritos, así como de Friedrich Schiller y otros poetas.

El
Lied que pueden escuchar en el video de esta entrada se titula Am Brunnen vor dem Tore, "En la noria situada delante de los portones", conocida también con el nombre de Der Lindenbaum, "El árbol de tilo". El autor del texto —de "la letra", como dicen en el mundo del pop— es el poeta Wilhelm Müller (1794-1827), contemporáneo y coterráneo de Schubert. Los dos "ciclos" o colecciones de Lieder que compuso Schubert, Die schöne Müllerin y Die Winterreise, están inspirados en la poesía de Müller. Der Lindenbaum es la quinta pieza del segundo ciclo schubertiano, "Viaje a través del invierno". El poema de Müller pertenece a los Gedichte aus den hinterlassenen Papieren eines reisenden Waldhornisten, "Poemas póstumos de un clarín viajero", y data de 1823. Schubert le puso música en 1827, año de la muerte del escritor y año asimismo que precedió al de la temprana muerte del músico.

Frontispicio de las Obras Completas (1830) de Wilhelm Müller

El Lied de Schubert, junto al peregrino del poema de Müller, inicia su recorrido entre la tierna calma y la bondad de los primeros compases, que le abren un ancho panorama a quien oye la música. Sobre la piel del tilo
—árbol del sueño, el caminante tatúa leyendas de una melancolía dulce y suave; y aun parece dar la bienvenida a la desdicha, porque sabe que ésta es inseparable del amor. Uno adelantaría que el transcurso del canto, y del personaje, serán pacíficos, y sus pasos segurosmas, de repente, el viajero vacila; el oyente se sobresalta; el piano se violenta; la voz se hace profunda; el inflexible tilo se descarna para erguirse en símbolo imperecedero de la muerte. Recordemos que el árbol se yergue delante de un pozo de agua. El terco "Du fändest Ruhe dort" con que requiere el árbol al pasajero de la vida, recuerda, o repite —porque ambos gritos provienen de una misma boca—, al "Nevermore" que desgañita al cuervo de Poe. El Lied retoma, hacia el final, los suaves compases de un principio, pero el poema termina abruptamente.

Me gustaría mencionar la agradable sorpresa que me llevé al conocer el sitio
Das Goethezeitportal, donde se exhiben postales y hojas de los siglos XIX y XX que ilustran los textos de "rolas" populares; hagan de cuenta nuestros "cancioneros". Am Brunnen... llegó a ser muy popular, y algunos de los ilustradores que se ocuparon de ella, la mayoría casi desconocidos, son intérpretes legítimos de este poema, no menos que un cantante sagaz. Alois Broch, por ejemplo, cuyo trabajo pueden ver al final de esta entrada, recrea un cielo triste y una tierra mortuoria, con una luna amarilla parecida a la de Van Gogh, que acaso ensombrece más que ilumina al desolado vagabundo que da la espalda al ominoso árbol.

Hans Wolff dirigió en 1952 una película con el título del Lied. ¿Quién la habrá visto?

Esta versión de Am Brunnen vor dem Tore fue filmada el 14 de mayo de 1959, en Londres, y presenta a dos de los grandes intérpretes de Schubert, el barítono Dietrich Fischer-Dieskau y el pianista Gerald Moore. Aunque la música, la del canto y la del piano, es ella sola fuerte para conmovernos, me atreví a traducir el Lied a nuestro idioma. Mi atrevimiento, sin duda, peca de impertinente, ya que ignoro el alemán y, aunque para redactar esta entrada he consultado todo el tiempo mi diccionario, me he basado más bien en una traducción anterior, la que hizo al inglés —él sí desde el idioma original— el químico Walter A. Aue, buen conocedor de la literatura alemana. Pueden encontrar su traducción en la página de YouTube donde obtuve el video. En la misma página se cita una observación de Aue, tan acertada que recordarla aquí me parece la mejor manera de cerrar estos párrafos antes de sumergirnos en la música:

"El árbol de tilo", con la melodía de Franz Schubert de Die Winterreise, es uno de los pocos ejemplos donde un gran compositor clásico —otros dos que acuden a la mente son Mozart y Brahms— escribió una canción que, quizá bajo una forma ligeramente simplificada, llega a convertirse en un tema popular ("folk song", "Volkslied"). No existe honor más grande en la tradición alemana.

En YouTube

El tilo

Delante de la noria,
Solo un tilo se alzaba.
Dulce sueño su sombra
Me dio cuando dormí.

Cincelé en su corteza
Palabras de amor mío:
Alegrías y duelos
En una misma raya.

Me perdí, vagabundo,
En la noche pesada
Y abrí, entre las tinieblas,
Mi vista a su visión.

Y sus ramas crujieron
Como si me llamaran:
"¡Ven aquí, peregrino!
¡En mí tendrás tu paz!"

El viento sopló helado
Quemándome la cara,
Robándome el sombrero,
Pero no me volví.

Y aún ahora, a muchas
Horas de aquel camino,
Todavía oigo al tilo:
"¡En mí tendrás tu paz!"
Postal de Alois Broch que ilustra el poema de Müller

13 comentarios:

Babel dijo...

Vaya que nos haces conocer personajes. Nos muestras su vida y muchísimas cosas relacionadas con él. Muy educativo para los ignaros en música como yo xD.
Vamos, que deberías cobrar por escribir!!! :D

Ah, pero qué lindo fué el video. Muy lindo

marichuy dijo...

Erat

Excelente post, gracias por ayudar a disminuir, así sea en una mínima parte, mi supina ignorancia en la materia.

No conozco esa película.

Una brazo sabatino

Ana Valenzuela dijo...

Hola Erat, que lindo post. Las tilias o tilos europeos son Tilia platyfolia (algo asi), mientras que las mexicanas son variadas desde luegoe l cirimo o cirimbo Tilia mexicana (tila blanca) en peligro de desaparecer. Dicen que la infusion de tila te hace perder el insomnio, como recomienda el mismo tilo europeo al peregrino en la cancion ¿no?

Gracias por este momentito de otoño

Ana Valenzuela dijo...

"Dulce sueño su sombra
Me dio cuando dormí"

Anónimo dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
Angeek dijo...

Hermoso post, tan calmante como el tilo.
Sólo ese anónimo desentona. ¡Dadle tilo!

Dra_Monik dijo...

Gracias por la visita y el comentario. Tu post me ha mostrado una parte de Schubert que me es desconocida; solamente recordaba de él "La canción de la Molinera", un pieza sinfónica rara vez interpretada; "Rosamunde" y alguna pieza de piano. Para mi tu post resultó en una invitación a conocer más de este músico.
Te dejo saludos.

Eratóstenes Horamarcada dijo...

A petición de Angeek, le dimos té de tilo (cargado de veneno para ratas) al spam comercial que nos vende productos imposibles. Tilo contra el timo.

Eratóstenes Horamarcada dijo...

Babel, Marichuy, Ana, Angeek, Monik:

Con este post me vi "bendito entre las mujeres".

La verdad es que no tengo conocimientos para hacerla de "profe", soy ignorante de casi todos los elementos técnicos para juzgar desde ese punto de vista la música; por eso mis aproximaciones a ella las hago desde mi personalidad, desde mi informalidad. Con mi escrito no intento otra cosa --y no puedo hacer otra cosa-- aparte de compartir mi gusto por esta música; de ningún modo intento ni puedo ilustrar a nadie, situarme en el papel de educador. Léanlo así.

Agradezco mucho los comentarios de todas ustedes.

Donbeto dijo...

Hasta aquí advierto que el sedimento de la memoria que me dijo que tenías una capacidad estética especial es correcto.
Leeré despaciosamente los escritos de "Erat Hora". Ya ví que tienes por ahí mi sentidísima "Suave Patria" y algunos poemas ¿de tu autoría?
Me clavaré aquí un buen tiempo intermitente porque percibo que eso suavizará, en mi, los profundos desacuerdos que tendré cuando haga inmersión en tus otros blogs.
En tre otras, me pareció profundísima esta frase en tu escrito:
"...el caminante tatúa leyendas de una melancolía dulce y suave; y aun parece dar la bienvenida a la desdicha, porque sabe que ésta es inseparable del amor."
No me quedó claro si es de tu autoría, inspirada por la canción ó es texto traducido.
Te envío un abrazo tribal

Eratóstenes Horamarcada dijo...

Don Beto, qué gusto verlo por acá.

Cuando copio un poema o un cuento, indico en cada caso quién y dónde lo publicó originalmente.

Yo escribí el párrafo al que usted alude. Para resolver su duda de un tajo: de todo lo escrito en color rojo, soy yo el autor.

Le envío un abrazo tribal hasta nuestra tierra común.

rodrigo m c dijo...

Buenos dias, por si hay alguien interesado en la lengua o el texto origunal de Wilhelm Müller pueden revisarlo aqui:

“Der Lindenbaum”
Am Brunnen vor dem Tore
Da steht ein Lindenbaum
Ich träumt in seinem Schatten
So manchen süßen Traum
Ich schnitt in seine Rinde
so manches liebes Wort
Es zog in Freud und Leide
Zu ihm mich immer fort

Ich mußt auch heute wandern
Vorbei in tiefer Nacht
Da hab ich noch im Dunkel
Die Augen zugemacht
Und seine Zweige rauschten
Als riefen sie mir zu:
„Komm her zu mir, Geselle
Hier findst du deine Ruh“

Die kalten Winde bliesen
Mir grad ins Angesicht
Der Hut flog mir vom Kopfe
Ich wendete mich nicht
Nun bin ich manche Stunde
Entfernt von diesem Ort
Und immer hör ich's rauschen:
„Du fändest Ruhe dort“

Joan dijo...

La traducción deja mucho que desear... por lo demás está bien. Es instructivo